Hay quien llama a Islandia la isla de las 10.000 cascadas. En realidad, nadie sabe la cifra exacta. Ni siquiera creo que sea posible averiguarla. Para empezar, es difícil definir con precisión qué es una cascada. ¿Ponemos un límite de altura? ¿Y de caudal? ¿La contamos si en alguna época del año se seca? ¿Y si se congela? De haber varios saltos consecutivos, ¿dónde ponemos el límite entre una cascada única y varias? La lista de posibles preguntas sería interminable. En cambio, podemos estar seguros de que las espectaculares cascadas de Islandia forman uno de los mayores reclamos de la isla. Hasta tal punto, que muchos de sus visitantes las convierten en el eje principal sobre el que articulan su viaje.

Introducción.

Esta entrada está concebida como un hipotético recorrido alrededor de Islandia, saltando de cascada en cascada. Algunas están literalmente junto a la Ring Road. Otras te obligarán a dar un largo rodeo, o a realizar una caminata por el campo. Unas cuantas tendrán un acceso complicado, o incluso serán inaccesibles, durante el largo invierno islandés. Una estación en la que también es posible que el agua esté congelada. Lo cual puede incrementar la belleza de la cascada hasta extremos asombrosos, o hacerla prácticamente indistinguible del espacio circundante. Si viajas a Islandia en invierno, no olvides llevar contigo una buena dosis de resistencia a la frustración. Puede hacerte falta.

Selfoss

Selfoss.

Con tal cantidad de saltos de agua, seleccionar 30 ha sido una tarea complicada. Podría haber seguido un criterio objetivo, por ejemplo la altura. He preferido dejarme llevar por la subjetividad. A la hora de elegirlas, no ha habido un motivo exclusivo. Su belleza, tamaño, fama o accesibilidad han sido los factores más habituales. Pero no los únicos. También he incluido alguna por otras causas, como su relevancia, o por dar variedad a la lista, sobre todo desde el punto de vista geográfico. En cualquier caso, a pesar de haber viajado 12 veces a Islandia, estoy muy lejos de conocer todas sus cascadas. En realidad, no creo que haya nadie que las haya visitado todas. Otra muestra de su asombrosa cantidad. Por tanto, puede que esta lista cambie, o crezca, en un futuro.

Stuðlafoss

Stuðlafoss.

Las cascadas están ordenadas por un criterio meramente geográfico, dando la vuelta a Islandia en sentido contrario a las agujas del reloj. En cada una detallaré la distancia por carretera desde el ayuntamiento de Reikiavik (siempre por la ruta más sencilla, que en Islandia no coincidirá necesariamente con la más corta), alguna indicación sobre la carretera de acceso y el vehículo recomendable para llegar, si es posible acceder en invierno, la distancia entre el aparcamiento y la cascada, altura del salto de agua y al menos un vínculo a una entrada del blog donde podrás ampliar la información. Después una foto, una breve descripción del lugar, un mapa con la ubicación de la cascada y alguna visita adicional por la zona.

Frente a Hóll

Frente a Hóll.

Respecto al dato de altura, siempre que ha sido posible he tomado la referencia de World Waterfall Database. Aunque, en algunas ocasiones, pueda discrepar con el dato que doy en otro lugar del blog, he preferido mantener la coherencia dentro de esta entrada.

Llegando a Litlanesfoss

Llegando a Litlanesfoss.

En lo referente al vehículo aconsejable, la información solo es relevante en verano. Durante el invierno mi recomendación siempre será que conduzcas un 4×4. Aun así, deberás tener en cuenta que cualquier carretera (incluso la Ring Road o la que comunica Reikiavik con el aeropuerto de Keflavik) puede acabar cerrada al tráfico durante el duro invierno islandés. Principalmente por la nieve o el viento. Nunca te confíes y mantente informado de las alertas y previsiones meteorológicas.

Selbrekkufoss desde el mirador

Selbrekkufoss.

Una última advertencia. Como podrás comprobar, he dejado de lado numerosas cascadas. Como Gufufoss y Selbrekkufoss, en Seyðisfjörður, Gljúfursárfoss, en la costa de Skjólfjörur, o Hrafnabjargafoss, en el Skjálfandafljót. Incluso Morsárfoss, la cascada más alta de Islandia, con un acceso largo y complejo. La lista podría ser interminable y acabar siendo inmanejable. He preferido mantener un equilibrio entre cantidad, calidad y variedad, evitando desvíos prolongados para cascadas que en cualquier otro lugar serían visitas obligadas, pero en Islandia no dejan de ser una más entre miles. De todos modos, si buscas información sobre alguna cascada que no salga en la entrada, puedes dejar un comentario al final de la misma o contactarme directamente. Intentaré ayudarte.

Las rutas.

He preparado tres rutas para que puedas elegir en función del tiempo disponible, la estación del año y el tipo de vehículo que conduzcas. En cualquier caso, son solo tres combinaciones, entre un número casi infinito de posibilidades. Tómalas solo como sugerencias.

Comienzo con un itinerario que permitiría visitarlas todas y puede ser una forma tan válida como cualquier otra de articular un viaje por Islandia. La ruta completa, según está descrita, alcanza unos 2.720 kilómetros. Mi recomendación sería emplear un mínimo de 20 días para recorrerla. Ten en cuenta que, tal como he dicho anteriormente, además de las cascadas podrás visitar muchos otros lugares. En Islandia las carreteras cunden muy poco y, si el clima se tuerce, aún menos. Además, creo que la isla debe ser saboreada con la debida calma.

El segundo mapa, con una ruta más corta, está pensado para aquellos que no dispongan de un vehículo 4×4 o no quieran complicarse la vida conduciendo por las Tierras Altas. También prescindo de Prestagilsfoss. Aunque en teoría se puede acceder con cualquier tipo de vehículo, el descenso hacia el fiordo tiene cierta dificultad, con pendientes sin asfaltar del 18%. Personalmente, salvo que el firme esté completamente seco y haga un día espléndido, solo lo intentaría con un 4×4. Por último, he cambiado el aparcamiento oriental de Dettifoss por el occidental, al que se llega conduciendo sobre asfalto. En este caso, la ruta quedaría reducida a 24 cascadas, con un total de 2.391 kilómetros. Puede parecer poca diferencia, pero al eliminar las carreteras más complicadas, el ahorro en tiempo sería de al menos 4 días.

En el tercer mapa he eliminado otras cuatro cascadas: Hjálparfoss, Dynjandi, Kirkjufellsfoss y Glymur. De modo que su número quedaría reducido a 20. Se trataría de una especie de «ruta exprés», de tan solo 1.677 kilómetros, básicamente alrededor de la Ring Road y prácticamente en su totalidad sobre asfalto. Puede ser una buena opción si viajas en invierno, aunque quizá no puedas llegar a Hengifoss o Dettifoss. Mi recomendación sería emplear un mínimo de 10 días para recorrerla, aunque en invierno elevaría la cifra a 14. La carretera te cundirá menos, no es muy aconsejable conducir de noche y siempre debes guardar un par de días por si surge algún imprevisto. Respecto al criterio para eliminar estas cascadas concretas, Hjálparfoss está un poco a desmano, sobre todo si no vas a visitar Háifoss, y no creo que merezca el desvío por sí sola. Dynjandi es una auténtica maravilla, pero te obligará a hacer un largo rodeo que, entre ida y vuelta, se irá al menos a 431 kilómetros, por carreteras con cierta complejidad, sobre todo en invierno. Kirkjufellsfoss no es una gran cascada, pero es la excusa perfecta para recorrer Snæfellsnes, una de las regiones más fascinantes de Islandia. También puedes quedarte con esta última y eliminar las otras tres. En cuyo caso, deberías añadir uno o dos días a tu periplo por Islandia. Por último, Glymur es inaccesible en invierno. Si vas en verano, podrías hacer la excursión, con lo que la distancia en coche subiría hasta 1.724 kilómetros.

Las cascadas.

Öxarárfoss.

Distancia desde Reikiavik: 53 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 361. Aproximadamente 1.200 metros después de tomar el desvío en la carretera 36, encontrarás otro desvío a la derecha, que lleva al aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 400 metros.
Altura de la cascada: 13 metros.
Más información: no hay ninguna entrada dedicada a la cascada, pero puedes verla en https://depuertoenpuerto.com/atardecer-en-thingvellir/.

Öxarárfoss

Öxarárfoss.

Sin ser espectacular, Öxarárfoss es un buen lugar para comenzar un periplo por las cascadas de Islandia. Tiene un acceso muy cómodo, por una plataforma de madera que te llevará justo frente al salto de agua. El paraje, en la parte septentrional de la falla de Almannagjá, es tan extraño como hermoso. Además del interés paisajístico y geológico, el lugar tiene gran relevancia histórica. Apenas 680 metros más al sur, está Lögberg. El lugar donde, durante varios siglos, se reunía el parlamento de Islandia. Y donde, en 1944, se proclamó la independencia de la isla.

La cascada está en el corazón del Parque Nacional de Þingvellir, por lo que podrás aprovechar tu visita para recorrer uno de los lugares emblemáticos de Islandia. Además de la entrada mencionada anteriormente, puedes ver una visita invernal en https://depuertoenpuerto.com/un-paseo-invernal-por-thingvellir/. Si quieres explorar una zona más tranquila del parque, también puede interesarte leer https://depuertoenpuerto.com/hvannagja-al-norte-de-thingvellir/.

Brúarfoss.

Distancia desde Reikiavik: 106 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 37. Unos metros al oeste del puente sobre el Brúará encontrarás una pista de 3 kilómetros que lleva al aparcamiento. No está asfaltada.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 400 metros.
Altura de la cascada: 3 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/un-paseo-hasta-bruarfoss/ puedes ver una vista en verano, desde el aparcamiento antiguo. En https://depuertoenpuerto.com/bruarfoss-en-invierno/ otra en invierno, desde el nuevo.

Brúarfoss en invierno

Brúarfoss en invierno.

No te dejes engañar por sus reducidas dimensiones. Brúarfoss (que en algunos lugares aparece como Brúarárfoss) es una de las cascadas más sutiles y hermosas de Islandia, en cualquier época del año. El nuevo aparcamiento la ha hecho muy accesible y el puente peatonal sobre el Brúará ofrece unas vistas espléndidas de la cascada y el río. La cascada es un paraíso para los aficionados a la fotografía, con una cantidad casi infinita de posibles encuadres. Con la ventaja añadida de que, en la parte posterior, no hay ningún elemento que estropee la composición. Su principal problema, sobre todo desde la inauguración del nuevo aparcamiento, es su popularidad. Es difícil estar solo. Si quieres hacer tomas de larga exposición, evita colocar el trípode sobre el puente, o acabarás con una toma trepidada.

Apenas hay 18 kilómetros entre los aparcamientos de Brúarfoss y Geysir. El área geotermal de Haukadalur y sus géiseres serían el complemento perfecto de una visita a la cascada. Puedes ver una visita a la zona en https://depuertoenpuerto.com/dos-paseos-por-haukadalur/. En https://depuertoenpuerto.com/en-strokkur-con-la-camara/ encontrarás otra entrada, más centrada en la fotografía.

Gullfoss.

Distancia desde Reikiavik: 125 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 35. El aparcamiento superior, donde se encuentra el centro de visitantes, está justo al lado de la carretera.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 290 metros.
Altura de la cascada: el salto superior tiene 11 metros, el inferior 21.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/gullfoss/ puedes ver la cascada en verano. En https://depuertoenpuerto.com/gullfoss-la-cascada-dorada/ mi última visita en invierno.

Amanece en Gullfoss

Amanece en Gullfoss.

Una de las visitas imprescindibles del Círculo Dorado y una de las cascadas más imponentes de Islandia. El río Hvítá se desploma en dos saltos consecutivos que, más que por su altura, destacan por su ancho, de 230 y 113 metros. Su disposición, en un ángulo de casi 90 grados, añade espectacularidad a la cascada. En verano, es posible llegar a la plataforma que hay entre ambos saltos. Un lugar impresionante. Aguas abajo de Gullfoss, el río se adentra en el angosto cañón de Hvítárgljúfur.

El aparcamiento de Gullfoss es el lugar desde el que parten las excursiones al lado oriental del Langjökull, el segundo glaciar más grande de Islandia. Aunque no soy muy amigo de las actividades organizadas, puedes ver una en https://depuertoenpuerto.com/en-el-langjokul/.

Hjálparfoss.

Distancia desde Reikiavik: 123 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 32. Unos metros al oeste del puente sobre el Fossá encontrarás un desvío que, en apenas 950 metros, llega al aparcamiento de la cascada.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: encontrarás un mirador en el mismo aparcamiento, aunque también puedes acercarte al río, por un sendero de 150 metros.
Altura de la cascada: 9 metros.
Más información: no hay una entrada específica para la cascada, pero puedes verla en https://depuertoenpuerto.com/de-hrauneyjar-a-haukadalur/.

Hjálparfoss

Una pausa en Hjálparfoss.

Según desciende desde las Tierras Altas, el río Fossá (uno de los muchos de Islandia con este nombre) se divide en dos brazos. Tras rodear un pequeño islote rocoso, ambos vuelven a unirse según se desploman hacia una gran charca, rodeada por paredes de basalto con tan solo 3.000 años de antigüedad. Apenas un instante, en términos geológicos. El resultado es una de las cascadas más peculiares de Islandia.

Apenas 8.700 metros al noreste, siguiendo la 327, encontrarás Gjáin, un pequeño oasis de verdor en medio de la desolación de las Tierras Altas. Aunque el lugar es más impactante si llegas en sentido contrario, como puedes ver en https://depuertoenpuerto.com/gjain-un-oasis-en-las-tierras-altas/. Si eres aficionado a la historia, a mitad de camino entre Hjálparfoss y Gjáin están las ruinas de la granja de Stöng, uno de los principales yacimientos arqueológicos de Islandia.

Háifoss.

Distancia desde Reikiavik: 143 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 32. Poco después de subir a las Tierras Altas, encontrarás a tu izquierda el desvío de la 332. Una pista de 7.500 metros que lleva hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: a pesar de que la 332 no es una «carretera de montaña», su firme está en muy mal estado. Mi recomendación es que lleves un 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: aunque hay un mirador algo más cerca, el que tiene la mejor vista está a 500 metros. También existe la posibilidad de descender a los pies de la cascada, por una ruta de 3.600 metros, entre ida y vuelta.
Altura de la cascada: 121 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/haifoss/ describo una visita en verano.

Arco iris en Háifoss

Arco iris en Háifoss.

Háifoss es una de las cascadas más impresionantes de Islandia. Según avanza por las Tierras Altas, el Fossá se divide en dos brazos. El derecho se desploma en un profundo cañón por Háifoss, el izquierdo por Granni, con 101 metros de altura. La vista de ambas cascadas desde el lado opuesto del barranco es imponente, aunque no perfecta. Una hilera de torres de alta tensión ensucia el horizonte. Si quieres hacer buenas fotos y visitas la cascada en un día soleado, es preferible hacerlo cerca del mediodía, cuando el sol ilumina el fondo del cañón.

El hermoso cañón de Sigöldugljufur, con sus cascadas laterales, está a 46 kilómetros del aparcamiento de Háifoss, adentrándote en la 208 hacia el este. Aunque no hay ninguna entrada en el blog dedicada al cañón, puedes verlo al final de https://depuertoenpuerto.com/de-selfoss-a-hrauneyjar/. Una entrada que también puede servirte de ayuda si piensas seguir más adelante, camino del fascinante Landmannalaugar. Si te decides por esta última opción, necesitarás un 4×4 y al menos un día completo para explorar mínimamente la zona.

Rauðufossar.

Distancia desde Reikiavik: 156 kilómetros.
Acceso en coche: carretera de montaña F225. Poco antes de llegar al primer vado, encontrarás a tu derecha un desvío que lleva hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: imprescindible un 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: una senda de 1.800 metros lleva al mirador sobre la cascada.
Altura de la cascada: 60 metros.
Más información: no hay una entrada dedicada a la cascada, pero puedes ver una excursión por la zona al final de https://depuertoenpuerto.com/en-el-oeste-de-landmannaleid/.

Rauðufossar

Tarde de lluvia en Rauðufossar.

Puede que, en proporción a su interés, Rauðufossar, la «cascada roja», sea una de las menos visitadas de Islandia. Probablemente, por encontrarse en una ruta poco transitada y verse eclipsada por la cercanía de Landmannalaugar, uno de los lugares más fascinantes de la isla. La cascada se distingue por su hermosa forma y, sobre todo, por un extraño fondo rojo, fruto de los óxidos de hierro que lleva disueltos el río Rauðufossakvísl. La única vez que intenté visitarla, un intenso chubasco me obligó a renunciar unos metros antes de llegar al mirador. Puedes ver su ubicación en la foto, en la pequeña pradera atravesada por un camino que hay a los pies de Rauðufossar.

Estando en el suroeste de Fjallabak, no te faltarán lugares con los que complementar tu visita. El más ambicioso es Landmannalaugar, al que llegarás recorriendo el resto de la F225 hacia el este y luego la 208 y la F224 hacia el sur. Aunque tendrás que atravesar varios vados. En https://depuertoenpuerto.com/los-colores-de-landmannalaugar/ puedes ver un recorrido por Landmannalaugar. Si dispones de menos tiempo, o no quieres complicarte la vida atravesando ríos, otra opción es el llamativo cráter de Rauðaskál. Aunque mi visita fue en un día bastante desapacible, la encontrarás en https://depuertoenpuerto.com/el-crater-de-raudaskal/.

Gluggafoss.

Distancia desde Reikiavik: 124 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 261. Apenas unos metros antes de llegar al cruce con la 250, encontrarás a tu izquierda el desvío que lleva hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: una senda de 200 metros lleva al mirador sobre la cascada.
Altura de la cascada: 45 metros.
Más información: no hay una entrada dedicada a la cascada, pero puedes verla al final de https://depuertoenpuerto.com/un-dia-en-sudurland/.

Gluggafoss

Gluggafoss.

Gluggafoss se traduciría como «la cascada de las ventanas». La razón es sencilla: el agua cae atravesando capas de roca, de forma que en varios tramos queda completamente oculta por esta. Un efecto realmente extraño, fruto de la erosión de la palagonita, un material relativamente blando. Antes de llegar al mirador, habrás pasado junto a otra cascada, de 8,5 metros, con un aspecto mucho más convencional. El conjunto de ambas también recibe el nombre de Merkjárfoss.

Poco después de superar Gluggafoss, la carretera 261 deja de estar asfaltada, para terminar convirtiéndose en la F261. Si llevas un 4×4 y tienes afán explorador, una opción es seguir avanzando por el valle, hasta llegar a Einhyrningur, el monte también conocido como «el Unicornio». Serían aproximadamente 50 kilómetros, entre ida y vuelta. Describo esta ruta al principio de https://depuertoenpuerto.com/al-norte-del-myrdalsjokull/. Como podrás comprobar en la entrada, la pista sigue mucho más allá, pero no te recomiendo continuar, salvo que tengas experiencia previa en las Tierras Altas de Islandia. Otra opción, mientras regresas a la Ring Road por la 250, es subir a Stóra Dímon, desde donde tendrás una hermosa vista del valle del Markarfljót. Describo esta excursión dentro de https://depuertoenpuerto.com/un-dia-en-sudurland/.

Seljalandsfoss.

Distancia desde Reikiavik: 128 kilómetros.
Acceso en coche: nada más cruzar el puente de la Ring Road sobre el Markarfljót encontrarás a tu izquierda el desvío de la 249. 800 metros más adelante, un desvío a la derecha lleva al aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: la cascada es visible desde el mismo aparcamiento. Una senda de 300 metros te lleva al pasaje que pasa por detrás del salto de agua.
Altura de la cascada: 61 metros.
Más información: puedes ver una visita en invierno en https://depuertoenpuerto.com/seljalandsfoss-los-males-del-turismo-en-islandia/ y otra en primavera, bastante atípica, en https://depuertoenpuerto.com/a-solas-en-seljalandsfoss/.

Seljalandsfoss en invierno

Seljalandsfoss en invierno.

Puede que Seljalandsfoss sea la cascada más popular de Islandia. Desde luego, es la más masificada, pues aquí no hay varios miradores por los que pueden repartirse sus visitantes. Más allá de su hermosa estampa, su rasgo más característico es la existencia de un pasaje que permite recorrer la gran cavidad que hay tras el salto de agua, haciendo posible contemplar la cascada desde atrás. Una vista poco usual, que probablemente te obligará a pasar un rato en una larga fila. Si vas en verano y quieres evitarla, una posibilidad es sacar provecho de los largos días sin noche, e ir muy pronto o muy tarde. Desde el punto de vista fotográfico, si buscas la típica foto desde el interior de la cascada, con el sol poniéndose a través de sus aguas, deberás ir a última hora de la tarde.

La excursión clásica desde Seljalandsfoss está tan cerca, que ni siquiera tendrás que mover el coche. Siguiendo hacia el norte por la senda que bordea el farallón rocoso, un paseo de 700 metros te llevará hasta Gljúfrabúi, la «cascada escondida». Gljúfrabúi está en el fondo de una grieta, por la que sale un pequeño arroyo. Es conveniente llevar calzado y ropa impermeables. También entra dentro de lo posible que haya una fila para recorrer la grieta. Si prefieres algo fuera de las rutas más trilladas, un breve recorrido por la 249 te llevará a las inmediaciones de Nauthúsagil. Un pequeño cañón que termina en otra cascada. Puedes verlo dentro de la entrada https://depuertoenpuerto.com/un-dia-en-sudurland/.

Drífandi í Fljótshlíð.

Distancia desde Reikiavik: 128 kilómetros.
Acceso en coche: hay un pequeño aparcamiento a la izquierda de la Ring Road, 2 kilómetros al sureste del desvío de Seljalandsfoss.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: no hay una senda definida, pero la cascada es perfectamente visible desde el mismo aparcamiento.
Altura de la cascada: en algunos lugares mencionan la cifra de 70 metros. Creo que son más.
Más información: no hay una entrada dedicada a la cascada, pero puedes ver un vuelo de dron en invierno visitando https://depuertoenpuerto.com/de-vik-i-myrdal-a-reikiavik/.

Drífandi í Fljótshlíð

Drífandi í Fljótshlíð.

Drífandi í Fljótshlíð es otra de las numerosas cascadas que son visibles desde la Ring Road. En mi opinión, merece una breve parada, que no te llevará más de 5 o 10 minutos. Puede ser una cascada esquiva. En invierno, quizá el arroyo que la alimenta esté completamente congelado. En verano, la he visto desaparecer por el viento, tan intenso que empujaba sus aguas de nuevo hacia el cielo. Una visión impresionante, que quizá sea la responsable del especial cariño que tengo por una cascada que es una parada obligada cada vez que paso por ese tramo concreto de la Ring Road. Si quieres volar el dron, ten en cuenta que junto al aparcamiento hay un edificio oficial. Es mejor que sigas otros 600 metros hacia el sureste y aproveches una pequeña explanada, antiguamente utilizada para la clasificación de ovejas.

Si vas con tiempo y hace un día agradable, una buena excursión por la zona puede ser retroceder hasta Landeyjahöfn y tomar el ferri que lleva a las islas Vestman. Además de visitar Heimaey, la isla principal, la propia navegación tiene su interés. Puedes cruzar con coche, o dejarlo en el aparcamiento del ferri, como hicimos en nuestra primera visita, que puedes ver en https://depuertoenpuerto.com/una-excursion-a-heimaey/. Regresamos años más tarde, durante una escala de crucero que encontrarás en https://depuertoenpuerto.com/escala-en-heimaey/.

Skógafoss.

Distancia desde Reikiavik: 155 kilómetros.
Acceso en coche: según veas la cascada desde la Ring Road, un desvío señalizado a tu izquierda te llevará hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 200 metros.
Altura de la cascada: 69 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/skogafoss/ puedes ver mi primera visita, en verano.

Skógafoss en invierno

Skógafoss en invierno.

Una de las cascadas más hermosas de Islandia, aunque también de las más masificadas. La posibilidad de acercarte a sus pies, con el único límite de tu tolerancia a la enorme cantidad de agua pulverizada, hace que la explanada suela estar muy concurrida. Llevo años sin visitar Skógafoss, pero creo que ahora mismo es muy complicado lograr una foto «limpia», como la que hay sobre estas líneas. Una larga escalera permite subir a la parte alta de la cascada. El esfuerzo merece la pena. Skógafoss está en el fondo de un pequeño cañón, orientado al sur-suroeste. Si vas en un día soleado, las mejores horas son justo las siguientes al mediodía, cuando el sol incide directamente sobre el agua. En invierno, con las rocas llenas de carámbanos, llega a rozar lo sublime.

Ya que has subido el tramo de escaleras, mi recomendación sería seguir río arriba. Antes de llegar a Skógafoss, el río Skógá se desploma por una sucesión de pequeñas cascadas, menos espectaculares, pero de indudable belleza. La más interesante puede ser Skálabrekkufoss, a unos 2.500 metros de la plataforma que hay sobre Skógafoss. La senda es en realidad el extremo meridional de Fimmvörðuháls, una de las rutas de senderismo más famosas de Islandia.

Kvernufoss.

Distancia desde Reikiavik: 155 kilómetros.
Acceso en coche: apenas hay 1.700 metros desde el aparcamiento de Skógafoss al de Kvernufoss, sin necesidad de salir a la Ring Road.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 700 metros.
Altura de la cascada: 40 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/un-breve-paseo-invernal-a-kvernufoss/ puedes ver un paseo en invierno.

El Kverna despeñándose en Kvernugil

El Kverna despeñándose en Kvernugil.

El río Kverna, al despeñarse en el cañón de Kvernugil, crea una pequeña cascada tras la que hay una cueva en la que es posible entrar. El paseo es cómodo, por una senda bien acondicionada, hasta las inmediaciones de la cueva. Allí se vuelve más abrupto y probablemente esté húmedo o, en invierno, congelado. Ten cuidado si te adentras en la cueva. Esta es un tanto angosta, por lo que si quieres fotografiar la cascada desde dentro, es recomendable llevar un gran angular. En invierno, con el sol bajo, hay un breve momento cerca del mediodía en el que el sol estará justo al otro lado del agua.

El Museo de Skógar comparte aparcamiento con Kvernufoss y puede ser una magnífica pausa entre tanta naturaleza deslumbrante. Más allá de sus hermosas casas con techo de turba, que podrás fotografiar desde el aparcamiento, el lugar es uno de los mejores museos etnográficos de Islandia, con una espléndida colección de edificios tradicionales y secciones dedicadas a los antiguos modos de vida y la evolución de las comunicaciones en la isla. Encontrarás la entrada dedicada al museo en https://depuertoenpuerto.com/skogasafn-el-museo-de-skogar/.

Ófærufoss.

Distancia desde Reikiavik: 277 kilómetros por la ruta meridional.
Acceso en coche: tras tomar el desvío de 208, deberás recorrer 41 kilómetros, de los cuales aproximadamente la mitad son carretera de montaña, antes de tomar el desvío de la F223, que muere en el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 2.200 metros.
Altura de la cascada: 40 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/eldgja-el-canon-de-fuego/ puedes ver una excursión, con la cascada como punto final.

Ófærufoss y el monte Ljónstindur

Ófærufoss y el monte Ljónstindur.

Ófærufoss es una de las cascadas más deslumbrantes de Islandia, con el atractivo añadido de desplomarse en el interior de Eldjá, un impresionante cañón volcánico. Si llegas desde el sur, deberás atravesar el vado del Stangakvísl, que a priori puede ser el más complicado de la F208. Otra opción es ir por el norte, pero entonces tendrás que recorrer buena parte de Fjallabaksleið Nyrðri. Una ruta preciosa, pero con varios vados y cierta complejidad. La tercera posibilidad, si no quieres vadear ningún río, es dejar el coche en el aparcamiento que hay justo al sur del Stangakvísl y atravesar el río por un pequeño puente peatonal. Puedes ver la ruta, que entre ida y vuelta se irá a los 7.750 metros, en https://www.komoot.com/es-es/tour/981826315.

Estando en el corazón de Fjallabak, no faltan lugares que visitar. Una buena opción, si has atravesado el vado del Stangakvísl, es seguir hacia el norte por la F208 hasta el desvío de la F235, que lleva hasta Langisjór, quizá el lago más fascinante de Islandia. La ruta no es sencilla, pero no deberías encontrar ningún vado más complicado que el del Stangakvísl. A cambio recorrerás un paisaje completamente alienígena, incluso para el estándar islandés, para llegar a un hermoso lago, rematado por los lejanos hielos del Vatnajökull. Puedes ver una excursión a Langisjór en https://depuertoenpuerto.com/langisjor-un-lago-en-las-tierras-altas/.

Fagrifoss.

Distancia desde Reikiavik: 271 kilómetros.
Acceso en coche: se llega por la F206, que arranca en las inmediaciones de Fjaðrárgljúfur. Unos metros más allá del vado del Geirlandsá, un desvío a la derecha lleva al aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 200 metros.
Altura de la cascada: 80 metros.
Más información: describo la cascada al final de una larga excursión por Lakagígar, en https://depuertoenpuerto.com/una-larga-excursion-a-lakagigar/#Un_desvio_hasta_Fagrifoss.

Fagrifoss

Fagrifoss, la cascada hermosa.

En el caso de Fagrifoss, su nombre lo dice todo: se traduciría del islandés como «cascada hermosa». El río se divide en dos justo antes de desplomarse por Fagrifoss, creando innumerables oportunidades fotográficas gracias a sus sutiles detalles. Si hace un día soleado, es mejor ir por la mañana, con el sol iluminando la cascada frontalmente. Un consejo que también puedes seguir en un día nublado, pues siempre es posible que, como me pasó a mi, tras llevar buena parte de la mañana lloviendo, de golpe se abran las nubes. Para llegar, deberás atravesar el vado del Geirlandsá, unos 500 metros aguas arriba de la cascada. Puedes ver el vado al final de este video: https://www.youtube.com/watch?v=ZH00TCh-nD8.

Ya que has llegado a Fagrifoss, lo ideal sería seguir por la F206 y realizar el anillo completo de Lakagígar. Los cráteres del Laki son una de las zonas más hermosas de Islandia. La pista tiene cierta dificultad, con un par de vados de tamaño medio, pero en principio es realizable con un SUV. En https://depuertoenpuerto.com/una-larga-excursion-a-lakagigar/ puedes ver una excursión al volante de un Subaru Forester. Ten en cuenta que fácilmente emplearás un día completo en realizarla, pero merece la pena hasta el último minuto.

Stjórnarfoss.

Distancia desde Reikiavik: 259 kilómetros.
Acceso en coche: la carretera 203 se desvía de la Ring Road en la rotonda de Kirkjubæjarklaustur. El aparcamiento está 1.100 metros a la derecha, después del puente sobre el Stjórn.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 300 metros.
Altura de la cascada: dos saltos consecutivos, de 12 metros cada uno.
Más información: puedes ver una visita invernal dentro de https://depuertoenpuerto.com/de-vik-i-myrdal-a-hofn/.

Stjórnarfoss en invierno

Stjórnarfoss en invierno.

A pesar de su pequeño tamaño, Stjórnarfoss merece el breve desvío desde la Ring Road. En realidad consta de dos saltos consecutivos, enmarcados por grandes farallones rocosos que la hacen parecer más pequeña de lo que en realidad es. El realmente interesante es el segundo, pues la cascada se abre en abanico, desplomándose por todo el perímetro de la roca.

En las inmediaciones de Stjórnarfoss está Kirkjugólf, una pequeña formación de columnas basálticas. Pero la visita realmente interesante en la zona se encuentra 10 kilómetros hacia el oeste: el cañón de Fjaðrárgljúfur. Si estás haciendo la ruta desde Reikiavik, lo razonable sería parar antes, para no tener que retroceder. Puedes ver una visita durante el verano en https://depuertoenpuerto.com/el-canon-de-fjadrargljufur/. Y otra invernal en https://depuertoenpuerto.com/fjadrargljufur-en-invierno/.

Foss á Síðu.

Distancia desde Reikiavik: 269 kilómetros.
Acceso en coche: la cascada está justo al norte de la Ring Road.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 160 metros.
Altura de la cascada: 73 metros.
Más información: puedes ver una visita invernal dentro de https://depuertoenpuerto.com/de-vik-i-myrdal-a-hofn/.

Foss á Síðu

Foss á Síðu.

Otra de las cascadas que puedes ver directamente desde la Ring Road. En este caso, se trata de un doble salto. El más visible mide 73 metros y se descuelga sutilmente por una pared de roca. Su escaso caudal trabaja a su favor, pues da a la cascada un aire etéreo, que contrasta con el de otros grandes saltos de la isla. Por debajo hay otra pequeña cascada, de 9 metros. Antiguamente se podía llegar junto a esta última, pero parece que el comportamiento poco cívico de algunos turistas provocó que el dueño del terreno cortara el acceso.

En Foss á Síðu estarás a las puertas de una de las zonas más fascinantes de Islandia. Más que una visita concreta, mi recomendación sería realizar una serie de cortas paradas, mientras te diriges al aparcamiento de Skaftafell. La primera, apenas 650 metros más adelante, para visitar las extrañas formaciones de basalto de Dverghamrar. Otros mil metros te llevarán junto a Fossálar, una cascada pequeña pero con cierto encanto. 24 kilómetros más allá encontrarás un aparcamiento a tu izquierda, desde el que disfrutar de las vistas sobre Lómagnúpur y comenzar a familiarizarte con el imponente entorno de Skeiðarársandur. Otros 15.700 metros te llevarán al aparcamiento que hay al principio de la pista de Háöldukvísl. Hacia el norte, tendrás una vista impresionante, con los grandes glaciares que se descuelgan desde el Vatnajökull como telón de fondo. Y Morsárfoss, la cascada más alta de Islandia, aunque quizá te cueste reconocerla. Se descuelga por una enorme pared de roca, en el fondo de Morsárdalur, 22 kilómetros al noreste. Otros 12 kilómetros más al este, poco antes de llegar al desvío de Skaftafell, encontrarás unos hierros retorcidos y llenos de pintadas. Es todo lo que queda del antiguo puente sobre el Skeiðará, arrasado por un jökulhlaup en noviembre de 1996. Además de disfrutar de las impresionantes vistas, te recomiendo leer los paneles informativos que hay junto a los hierros. Te ayudarán a comprender el hostil entorno en el que te encuentras. Puedes ver un recorrido invernal por la zona en esta entrada y otro, en sentido contrario, en esta otra.

Svartifoss.

Distancia desde Reikiavik: 326 kilómetros.
Acceso en coche: la 998 lleva desde la Ring Road a las inmediaciones del aparcamiento de Skaftafell.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 2.200 metros.
Altura de la cascada: 20 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/svartifoss/ encontrarás una visita invernal.

Hielo en Svartifoss

Hielo en Svartifoss.

Puede que Svartifoss sea la cascada más sobrevalorada de Islandia. Lo cual no implica que desmerezca una visita, sobre todo si vas a limitar tu viaje al sur de la isla. A pesar de su pequeña altura y su escaso caudal, el emplazamiento de Svartifoss tiene cierto interés, sobre todo en invierno, por las columnas basálticas circundantes. Que esté en una de las zonas más turísticas de Islandia hace que el entorno disponga de todos los servicios, aunque a cambio te será difícil disfrutar de la cascada en soledad.

Si algo sobra en Skaftafell son posibilidades de excursiones, sin necesidad de mover el coche del aparcamiento. Si hace buen día, puede ser interesante seguir adentrándote en la montaña, rumbo al espléndido mirador de Sjónarnípa. Otra opción es recorrer el frente del Skaftafellsjökull. Si te gustan las caminatas largas, también puedes atravesar Skaftafellsheiði, hasta el valle de Morsárdalur. Una vez reanudes tu ruta hacia el este, la parada más interesante es en el Svínafellsjökull. Mi primera visita, en verano, está en este vínculo, aunque la ruta que describo es inaccesible actualmente. En Fotografiando el Svínafellsjökull encontrarás una visita invernal, por la ruta más habitual.

Hangandifoss.

Distancia desde Reikiavik: 367 kilómetros.
Acceso en coche: para llegar al aparcamiento deberás tomar una pista sin señalizar, que sale hacia el oeste de la Ring Road en estas coordenadas.
Tipo de vehículo necesario: podrás llegar con cualquiera, aunque la pista, de apenas 1.600 metros, está muy bacheada. Mejor si llevas un 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 2.500 metros hasta la vista clásica, que puedes ver en la foto.
Altura de la cascada: 123 metros.
Más información: encontrarás una visita al cañón de Múlagljúfur, donde se encuentra la cascada, visitando esta entrada.

Múlagljúfur el tesoro no tan escondido de Islandia

Múlagljúfur y Hangandifoss.

Hangandifoss es la cascada más alta del cañón de Múlagljúfur, pero no la única. El fondo del barranco está rematado por Mulafoss y la silueta del monte Rótarfjallshnúkur. El conjunto forma una de las postales clásicas de Islandia, que probablemente hayas visto hasta la saciedad. La senda sigue más allá del mirador, permitiéndote contemplar Mulafoss y el cañón desde otra perspectiva y en un entorno más tranquilo. Si vas bien de tiempo, te recomiendo llegar al menos hasta el segundo mirador. Si decides ir hasta el tercero, el total de la caminata, entre ida y vuelta, será de unos siete kilómetros.

Desde el aparcamiento de Múlagljúfur, un breve trayecto de 15 kilómetros te llevará al de Jökulsárlón. La laguna y la cercana playa de Breiðamerkursandur, a la que llegarás dando un corto paseo, forman uno de los espacios más deslumbrantes de Islandia. En Regreso a Jökulsárlón puedes ver una visita en verano. En Jökulsárlón y Breiðamerkursandur en invierno una bien distinta, durante una dura tarde de febrero.

Skútafoss.

Distancia desde Reikiavik: 469 kilómetros.
Acceso en coche: el aparcamiento está al comienzo de una pista sin señalizar, que sale hacia el oeste de la Ring Road en estas coordenadas.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera, aunque quizá te interese no adentrarte mucho en la pista.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 900 metros si dejas el coche en las inmediaciones de la Ring Road.
Altura de la cascada: 6 metros.
Más información: dentro de Una excursión al este de Höfn encontrarás un paseo por el valle de Þorgeirsstaðadalur.

En la roca frente a Skútafoss

En la roca frente a Skútafoss.

Þorgeirsstaðadalur tiene varias cascadas, tanto en el río Þorgeirsstaðaá, que recorre el fondo del valle, como en sus laderas. Ninguna es espectacular, pero el paseo te permitirá recorrer un rincón poco frecuentado de Islandia, literalmente a un paso de la Ring Road. La más interesante de todas es Skútafoss. Un pequeño salto de agua, con la peculiaridad de que esconde una cueva. Además, hay otra cascada aún más diminuta a su izquierda y la poza en la que cae tiene su encanto. Si sigues aguas arriba hay alguna otra pequeña cascada, en un entorno cada vez más agreste.

En las inmediaciones encontrarás dos de los lugares más fascinantes de Islandia. Al sur, a unos 15 kilómetros, Vestrahorn y la hermosa playa de Stokksnes, uno de los espacios favoritos de los fotógrafos de paisaje que recorren Islandia. Al este, a 30 kilómetros, Eystrahorn y el faro de Hvalnes. Un entorno que, en mi opinión, no tiene nada que envidiar al primero. Más allá, la Ring Road recorre los espectaculares canchales de la costa de Þvottárskriður, para luego comenzar a zigzaguear por los Fiordos del Este.

Sveinstekksfoss.

Distancia desde Reikiavik: 595 kilómetros.
Acceso en coche: la carretera 9669 se desvía hacia el oeste cerca del tramo final del Berufjörður. Encontrarás el aparcamiento justo después de remontar una cuesta y realizar un brusco giro de 180º.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 50 metros.
Altura de la cascada: 15 metros.
Más información: no hay ninguna entrada dedicada a la cascada, pero encontrarás una referencia dentro de Los Fiordos del Este.

Sveinstekksfoss

Sveinstekksfoss en invierno.

Fossárdalur se podría traducir como «el valle del río de las cascadas». Tan solo conozco Sveinstekksfoss, la más cercana al Berufjörður. Pese a sus reducidas dimensiones, no deja de ser un lugar interesante, a un paso de la Ring Road, que no te llevará mucho tiempo visitar. Quizá, como yo, tengas la suerte del principiante y encuentres la vista que tienes sobre estas líneas. Creo que es la combinación de hielo y agua más bella que jamás he disfrutado en Islandia. He regresado un par de veces, con resultados bastante más mediocres. Aún así, merece una breve parada.

El Berufjörður es el más hermoso de todos los fiordos que atraviesa la Ring Road. Apenas 3.600 metros al norte, encontrarás una área de descanso con unas vistas espléndidas sobre el monte Dys, a cuyos pies acabas de pasar, y el extraño Smátindur, en la orilla opuesta del fiordo. Otros 15 kilómetros te llevarán hasta el aparcamiento de Blábjörg, con sus extraños acantilados de toba volcánica. Desde la playa, podrás disfrutar de una hermosa perspectiva sobre Goðaborg, con su curiosa forma piramidal. Puedes ver un recorrido invernal por el fiordo en Berufjörður, en el sur de los Fiordos del Este. Y un recorrido otoñal en la parte central de Un día de otoño al norte de Höfn.

Prestagilsfoss.

Distancia desde Reikiavik: 654 kilómetros.
Acceso en coche: deberás desviarte por la carretera 953, hacia el Mjóifjörður. No hay un aparcamiento como tal, pero quizá puedas dejar el coche en esta ubicación.
Tipo de vehículo necesario: legalmente cualquiera, salvo que lleves un remolque, aunque yo solo lo intentaría con un 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: en línea recta unos 560 metros, aunque tampoco parece haber una senda definida.
Altura de la cascada: 61 metros, que ascienden a 160 si contamos todos los saltos consecutivos.
Más información: no hay ninguna entrada dedicada a la cascada, pero la encontrarás dentro de Mjóifjörður en otoño.

Prestagilsfoss

Prestagilsfoss.

Prestagilsfoss es la más alta entre las innumerables cascadas del Mjóifjörður, que a su vez quizá sea el fiordo más hermoso de Islandia. También es uno de los más salvajes y menos conocidos. Hasta tal punto que, según escribo estas líneas, Prestagilsfoss no aparece ni en Google Maps ni en OpenStreetMaps. Por tanto, la ubicación que doy más abajo es aproximada. Si quieres verla con precisión, tendrás que visitar iskort.is. Tampoco hay un aparcamiento ni un sendero definidos. Aunque sí encontrarás una señal a tu derecha, según desciendes hacia el fiordo.

Todo el fiordo es un festival para cualquier aficionado a las cascadas o la fotografía de paisaje. El semicírculo que remata su interior está lleno de saltos de agua, entre los que destaca la sucesión de 9 cascadas conocida como Klifbrekkufossar, justo al lado de la pista. Mi recomendación es que, ya que has descendido hasta sus orillas, pases el día recorriendo el fiordo. Puedes ver un recorrido otoñal hasta el final de la pista en Una excursión a Dalatangi.

Hengifoss.

Distancia desde Reikiavik: 668 kilómetros por el norte. Cuidado con la ruta por el sur, que los navegadores tienden a hacer «atajando» por el paso de Öxi.
Acceso en coche: el aparcamiento está en un costado de la carretera 933.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: a veces.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 2.300 metros.
Altura de la cascada: 118 metros.
Más información: en Hengifoss en invierno puedes ver una excursión hecha en un mes de febrero.

Hengifoss desde Fljótsdalsvegur

Hengifoss desde Fljótsdalsvegur.

Hengifoss es una de las cascadas más espectaculares y reconocibles de Islandia, gracias a las bandas de material rojizo que adornan su fondo. Puedes subir por dos sendas, en ambos lados del Hengifossá, que se vuelven a unir a menos de un kilómetro de la cascada. Mi recomendación es que subas por la de la izquierda, donde podrás ir leyendo los carteles que explican el entorno, y regreses por la oriental. Esta última es algo más larga, y por tanto más suave, y está mejor acondicionada. También te ofrecerá las mejores vistas sobre Litlanesfoss. Una preciosa cascada rodeada de columnas basálticas que, por sí misma, justificaría la excursión. En cualquier caso, ten en cuenta que te quedarás a unos 400 metros de Hengifoss. El fondo del cañón es muy inestable y se considera extremadamente peligroso.

Si te interesan la historia y la cultura de Islandia, estás a un paso de Skriðuklaustur y su museo, que también pueden ser una magnífica opción si el clima de la isla decide hacer de las suyas. Si prefieres los paisajes y el día es propicio, puedes subir hasta la presa de Kárahnjúkar. Además de las vistas sobre el no tan lejano Vatnajökull y el impresionante cañón de Hafrahvammagljúfur, puede que sea la mejor forma de visitar las Tierras Altas de Islandia, aunque sea mínimamente, sin necesidad de salir del asfalto.

Rjúkandafoss.

Distancia desde Reikiavik: 586 kilómetros.
Acceso en coche: el aparcamiento está en un costado de la Ring Road.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 400 metros.
Altura de la cascada: 60 metros. 93 si tenemos en cuenta todos los saltos.
Más información: puedes ver una visita otoñal en Rjúkandafoss.

Rjúkandafoss en invierno

Rjúkandafoss en invierno.

Ubicada justo al norte de la Ring Road, Rjúkandafoss (también conocida como Rjúkandi) es una pausa perfecta antes de adentrarte en Möðrudalsöræfum. Uno de los tramos climáticamente más complicados de la Ring Road. En invierno, la cascada suele ser prácticamente indistinguible del entorno. El resto del año, una corta senda te permitirá acercarte a un centenar de metros de la poza. En cualquier caso, la propia orografía del terreno hace complicado tener una vista completa del conjunto de cascadas.

La visita clásica en las inmediaciones sería el cañón de Stuðlagil. Encontrarás una visita a su orilla oriental en Una excursión a Stuðlagil, una a la occidental visitando En el lado equivocado de Stuðlagil y otra en invierno, nuevamente en su lado oeste, en Stuðlagil en invierno. Si prefieres las rutas menos trilladas, una magnífica opción puede ser dejar brevemente la Ring Road y recorrer su antiguo trazado por la actual carretera 901, como puedes ver en Atardecer en Möðrudalsleið.

Dettifoss.

Distancia desde Reikiavik: 520 kilómetros.
Acceso en coche: la ruta más «civilizada» es desviarte hacia el norte de la Ring Road por la 862. El aparcamiento está al final de la 886. Hay otra ruta, por la 864 y 890. Está sin asfaltar, pero permite acercarse más a la cascada.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: ocasionalmente, por la 862/886, en la orilla occidental del Jökulsá á Fjöllum.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 1.100 metros en la orilla occidental, 600 en la oriental.
Altura de la cascada: 51 metros.
Más información: puedes ver una visita a la orilla oriental en En el cañón de Jökulsárgljúfur. A la occidental en Una visita otoñal a Dettifoss.

Dettifoss bajo el sol

Dettifoss bajo el sol.

No te dejes engañar por su altura. Dettifoss es la cascada más impresionante de Islandia. Quizá de toda Europa. Hay dos rutas de acceso. La orilla oriental te permitirá llegar justo al borde de la cascada, con tu sentido común como único límite. La occidental es más civilizada, pero ofrece peores vistas. Además, al menos según escribo estas líneas, el mirador inferior está cerrado al público. Su principal ventaja es poder llegar hasta el aparcamiento sin dejar el asfalto y que, en algunas ocasiones, es accesible en invierno. Aguas arriba, un corto paseo te llevará hasta Selfoss. Menos espectacular, pero también interesante. Aquí también es mejor la vista desde la orilla este.

Independientemente de la ruta que elijas para llegar a Dettifoss, algo más de 30 kilómetros al norte está el cañón de Asbyrgi, creado por el Jökulsá á Fjöllum en tan solo dos crecidas catastróficas. Desde allí, puedes seguir hacia el norte y costear hacia Húsavík, la capital del avistamiento de ballenas en Islandia, o desandar tu camino por la 862. Independientemente de la ruta que elijas, mi recomendación es que, antes de visitar la siguiente cascada, hagas una larga pausa en el entorno del lago Mývatn.

Goðafoss.

Distancia desde Reikiavik: 422 kilómetros.
Acceso en coche: el aparcamiento principal está directamente al sur de la Ring Road, poco antes del puente sobre el Skjálfandafljót. Hay otro en la orilla oriental, accesible por la carretera 844.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 300 metros hasta los miradores del oeste, 900 hasta el último del este.
Altura de la cascada: 11 metros.
Más información: puedes ver una visita veraniega en Goðafoss, o la urbanización de Islandia, o una invernal en Fotografiando Goðafoss en invierno.

Goðafoss en invierno

Goðafoss en invierno.

Puede que Goðafoss sea el lugar turístico más visitado del norte de Islandia. Méritos no le faltan, pero el precio a pagar es una excesiva urbanización del entorno y la casi imposibilidad de disfrutarlo con calma, sobre todo en verano. Las vistas son interesantes desde todos los miradores. Aunque, en mi opinión, la mejor es la que tienes desde el último del lado oriental. Precisamente la que tienes sobre estas líneas.

Desde el aparcamiento de Goðafoss estarás a 36 kilómetros de las orillas del lago Mývatn, que sería el complemento perfecto para esta visita. Aunque el lago está hacia el este. Por tanto, si estás haciendo la ruta en sentido contrario a las agujas del reloj, lo normal sería detenerte primero en el Mývatn y dejar Goðafoss para el final. La zona del lago tiene tanto que ver, que lo ideal sería hacer al menos una noche en sus inmediaciones. Tampoco voy a recomendarte una ruta o lugares concretos para visitar, aunque mi consejo es que rodees el lago por su orilla meridional (carretera 848), dejando por unos kilómetros la Ring Road. En este vínculo podrás ver todas las entradas del blog que hay sobre la zona.

Aldeyjarfoss.

Distancia desde Reikiavik: 462 kilómetros.
Acceso en coche: tras recorrer hasta el final la 842, tendrás que hacer 3.600 metros por la F26, donde un desvío a la izquierda te llevará hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: 4×4.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 300 metros.
Altura de la cascada: 20 metros.
Más información: en Una excursión hasta Aldeyjarfoss encontrarás nuestra primera visita.

Larga exposición de Aldeyjarfoss

Larga exposición de Aldeyjarfoss.

Aldeyjarfoss es un magnífico ejemplo de que, en Islandia, basta con salir un poco de las rutas más trilladas para poder disfrutar tranquilamente de su naturaleza salvaje. En este caso, apenas hay 42 kilómetros entre los aparcamientos de la saturada Goðafoss y la solitaria Aldeyjarfoss. Cuando llegues a las inmediaciones de la granja de Mýri, al final de la 842, es posible que encuentres una verja cerrando el extremo septentrional de la F26. Se trata de una puerta para impedir que escape el ganado. Puedes abrirla, con la única obligación de volverla a dejar tal como estaba. Los últimos kilómetros avanzan por una carretera de montaña. Aunque este tramo concreto, al menos con el firme seco, no presente especial dificultad, legalmente te obligará a conducir un 4×4. Otra opción es dejar el coche en las inmediaciones de la granja y seguir andando. Respecto a la cascada, creo que la foto lo dice todo. Muy recomendable.

Si a estas alturas de tu viaje por Islandia no estás empachado de cascadas, una buena opción es seguir otros tres kilómetros hacia el sur. Allí encontrarás un desvío a tu izquierda que, en apenas 600 metros, te llevará a las inmediaciones de Hrafnabjargafoss. La cascada no es rival para las dos que acabas de ver, pero sigue teniendo su interés. Además, lo más probable es que puedas disfrutarla en la más absoluta de las soledades. Y te servirá para conocer un poco más las fascinantes Tierras Altas septentrionales. Aunque nosotros llegamos desde el sur, describo una visita en Hrafnabjargafoss.

Kolufossar.

Distancia desde Reikiavik: 208 kilómetros.
Acceso en coche: la 715 se separa de la Ring Road para volverse a reunir unos kilómetros más adelante. En su extremo sur encontrarás el desvío de la 7175. El aparcamiento está justo antes del puente sobre el Víðidalsá, al comienzo de la 7171.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 100 metros.
Altura de la cascada: 8 metros.
Más información: puedes ver mi única visita al final de De Siglufjörður a Víðidalstunga.

Cascada en Kolugjúfur

Kolufossar.

El río Víðidalsá se adentra en un pequeño cañón justo bajo el puente de Vakkavegur. La presencia del puente ensucia bastante el entorno, aunque a cambio te permitirá contemplar Kolufossar, el primer salto de agua, desde una perspectiva interesante. Para hacer la foto que tienes sobre estas líneas, deberás plantar el trípode en medio del puente. Asegúrate de que no hay ningún vehículo aproximándose y permanece atento al tráfico, por escasísimo que este pueda ser. Desde nuestra visita, parece que han habilitado un par de miradores. Uno hacia la cascada y otro sobre el cañón de Kolugljúfur, aguas abajo del puente.

La visita más popular por la zona suele ser Hvítserkur. Puedes verlo dentro en un recorrido En la península de Vatnsnes. Personalmente, aunque esté algo más a desmano, me parece mucho más interesante El faro de Kálfshamarsviti y sus formaciones de basalto. Otra opción, si te interesa la historia de Islandia y no quieres desviarte de la Ring Road, es hacer una pausa en Þrístapar.

Dynjandi.

Distancia desde Reikiavik: 351 kilómetros.
Acceso en coche: Según desciendes del páramo de Glamá por la carretera 60, un breve desvío por la 621 te llevará hasta el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí, aunque quizá tengas que dar un rodeo por Ísafjörður y llegar desde el norte.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 800 metros hasta el último mirador, aunque la cascada es perfectamente visible desde el aparcamiento.
Altura de la cascada: 91 metros.
Más información: en Dynjandi, la atronadora puedes ver una visita en verano. En Dynjandi en invierno una durante un mes de febrero.

Dynjandi y Strompgljúfrafoss

Dynjandi y Strompgljúfrafoss.

Visitar Dynjandi te obligará a hacer un largo desvío, de al menos 239 kilómetros, por carreteras que no están entre las más sencillas de Islandia. Aunque sí entre las más hermosas y solitarias. En cualquier caso, Dynjandi merece cada uno de los kilómetros que recorras. La cascada es espectacular. En mi opinión, la más bella de la isla. Pero no está sola. Aguas abajo, el Dynjandisá se desploma por otros 7 saltos de agua, formando un conjunto en el que, si eres aficionado a la fotografía de paisaje, podrás pasar varias horas. Ten en cuenta que la cascada está orientada al oeste. Si aciertas con una de las escasas jornadas en que los Fiordos del Oeste no están envueltos entre nubes y brumas, es mejor ir pasado el mediodía.

Mi recomendación sería pasar al menos una noche por la zona, aunque los Fiordos del Oeste dan para bastante más, como puedes ver en Seis días en los Fiordos del Oeste. Si andas mal de tiempo, ya que has hecho el desvío al menos deberías aprovechar para recorrer su extremo suroccidental. Una excursión desde Patreksfjörður puede servirte de guía.

Kirkjufellsfoss.

Distancia desde Reikiavik: 180 kilómetros.
Acceso en coche: el aparcamiento está al sur de la carretera 54, justo frente a Kirkjufell.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 300 metros hasta el mirador con la vista clásica de Kirkjufell y la cascada.
Altura de la cascada: 9 metros.
Más información: puedes ver una visita invernal en Kirkjufell.

Fotografiando Kirkjufellsfoss

Kirkjufellsfoss y el monte Mýrarhyma.

Kirkjufellsfoss no está entre mis cascadas favoritas de Islandia. Pero es casi una visita obligada para cualquiera que visite la isla por primera vez. La composición del salto de agua con el monte Kirkjufell al fondo es una de las fotos más repetidas en la Tierra de Hielo. El resultado, como puedes comprobar sobre estas líneas, es un goteo continuo de visitantes, hasta en pleno invierno. Y la progresiva urbanización de su entorno. Al puente que puedes ver en la foto, estropeando la vista de la cascada, parece haberse unido una nueva plataforma de observación. No he regresado desde su construcción, por lo que desconozco hasta qué punto habrá alterado las posibilidades fotográficas del lugar.

Kirkjufellsfoss está en una de las regiones más deslumbrantes de Islandia. Al menos deberías hacer un recorrido similar al descrito en Un día en Snæfellsnes. Aunque, si tienes más tiempo, mi recomendación sería pasar una noche en la península y recorrerla con más calma. En este vínculo encontrarás todas las entradas del blog sobre Snæfellsnes.

Hraunfossar.

Distancia desde Reikiavik: 126 kilómetros.
Acceso en coche: deberás desviarte hacia el este por la carretera 50, para luego seguir remontando el amplio valle del Hvitá por la 518. El aparcamiento está justo al norte de la carretera.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: sí.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 100 metros.
Altura de la cascada: 12 metros.
Más información: puedes ver una visita en verano (Hraunfossar y Barnafoss) y otra en invierno (Hraunfossar y Barnafoss en invierno).

Hraunfossar surgiendo de la lava

Hraunfossar surgiendo de la lava.

Hraunfossar es una de las cascadas más hermosas y extrañas de Islandia. Sus aguas brotan directamente del enorme campo de lava de Hallmundarhraun, de forma que la cascada aparece, como por arte de magia, entre la vegetación. Además, el fenómeno se prolonga por 900 metros, en paralelo al río Hvitá, creando innumerables posibilidades fotográficas. Si quieres hacer una larga exposición, evita la plataforma del mirador o acabarás con una toma movida. Unos metros aguas arriba está Barnafoss. Una cascada que en realidad sería una sucesión de rápidos. Más allá de la leyenda a la que debe su nombre, quizá su mayor atractivo sea el arco natural de roca que atraviesa sobre el Hvitá.

Si sigues remontando el valle, para luego desviarte por la 523 y a continuación por Víðgelmisvegur, llegarás a La cueva de lava de Víðgelmir, uno de los mejores tubos volcánicos de Islandia y de los más sencillos de visitar. Si prefieres una opción más aventurera, también podrías explorar el extremo occidental de las Tierras Altas por Kaldadalsvegur, como puedes ver en Recorriendo la carretera 550. Una última opción, si no quieres desviarte de tu ruta y te interesa la cultura de Islandia, puede ser visitar Reykholt.

Glymur.

Distancia desde Reikiavik: 71 kilómetros.
Acceso en coche: carretera 47. Justo en el fondo del fiordo encontrarás una pista de 3 kilómetros, que termina en el aparcamiento.
Tipo de vehículo necesario: cualquiera.
Accesible en invierno: no.
Distancia del aparcamiento a la cascada: 2.600 metros hasta el mirador de Hellupalur.
Altura de la cascada: 198 metros.
Más información: en https://depuertoenpuerto.com/una-excursion-a-glymur/ puedes ver una visita en otoño.

Glymur

Glymur.

La segunda cascada más alta de Islandia está relativamente cerca de Reikiavik. Lo cual no quiere decir que tenga un acceso sencillo. Una vez dejes el coche, la ruta hasta el mejor mirador te obligará a cruzar por un tronco sobre un río y a recorrer una senda con cierta complejidad. Hay un sendero más sencillo, en la orilla occidental del río, pero las vistas son mucho peores. También debes tener en cuenta que el camino tiene algunas zonas peligrosas, sobre todo si decides seguir más allá de Hellupalur. El premio son unas vistas espectaculares sobre el cañón del Botnsá, rematadas por la cascada. Ten en cuenta que retiran el tronco durante el invierno, tan pronto como el camino deja de ser seguro. Si puedes, evita ir en un día muy soleado, ya que las intensas sombras en el fondo del cañón te impedirán hacer buenas fotos.

Glymur está en el fondo de un valle que desemboca en el Hvalfjörður. Por tanto, realizar un recorrido por el fiordo, aparte de imprescindible, será un buen complemento para tu visita a la cascada. Puedes ver un recorrido invernal en https://depuertoenpuerto.com/hvalfjordur-en-invierno/.

Conclusión.

Tal como expresé al principio, cualquiera de estos tres recorridos puede servirte como base para organizar tu itinerario alrededor de Islandia. Aunque debes tener en cuenta que las cascadas que menciono y los lugares cercanos a los que hago referencia son solo una pequeña parte de tus posibilidades. Por ejemplo, no he hecho ninguna referencia al promontorio de Dyrhólaey o a la playa de Reynisfjara, por citar un par entre una lista que podría ser casi infinita. Pese a su reducido tamaño, Islandia tiene tal cantidad de maravillas que puede llegar a ser apabullante.

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Si estás usando esta entrada como base sobre la que organizar un viaje, te animo a profundizar en las demás entradas del blog. En el mapa que hay sobre estas líneas puedes ver todos los artículos que tienen una ubicación concreta. Debajo encontrarás una sección de vínculos, que te ayudará a navegar por la ingente cantidad de contenido que llevo escrito sobre la fascinante Tierra de Hielo.

Para ampliar la información.

Si vas a viajar a tu aire por Islandia, te puede interesar esta entrada sobre los alojamientos: https://depuertoenpuerto.com/islandia-de-hotel-en-hotel/.

También hay una entrada sobre la conducción en la isla, que deberías leer si es tu primera visita: https://depuertoenpuerto.com/conducir-en-islandia-la-guia-completa/.

Además, el blog tiene varias guías temáticas, que pueden ayudarte a planificar tu itinerario: cráteres (https://depuertoenpuerto.com/visitando-10-crateres-en-islandia/), paseos (https://depuertoenpuerto.com/caminando-por-el-sur-de-islandia/), glaciares (https://depuertoenpuerto.com/guia-para-visitar-los-glaciares-de-islandia/) o carreteras escénicas (https://depuertoenpuerto.com/las-quince-carreteras-mas-hermosas-de-islandia/).

Por último, si es tu primer viaje a la isla, aquí puedes aclarar las dudas más comunes: https://depuertoenpuerto.com/preguntas-y-respuestas-sobre-islandia/.

En inglés, encontrarás un listado de cascadas todavía más largo en Epic Iceland: https://epiciceland.net/all-waterfalls-iceland/.