El MS Kong Harald fue botado en 1993 en lo que entonces eran los astilleros Volkswerft, en la ciudad alemana de Stralsund. Tiene una eslora de 122 metros, una manga de 19 y desplaza 11.240 toneladas. Su capacidad es de 590 pasajeros, de los cuales un máximo de 498 puede disponer de camarote. Además, en sus bodegas caben hasta 12 vehículos. Fue reformado en 2016, adaptándolo a la nueva imagen de Hurtigruten, que la naviera ha bautizado como «New Arctic Interior».

Desembarcando en Tromsø

Desembarcando en Tromsø.

Era el tercer barco en el que pasaría una noche durante mi largo viaje invernal de 2020. También era el tercer ferry de Hurtigruten que conocería, tras el MS Finnmarken y el MS Polarlys. Precisamente en este último había hecho la parte central del viaje, entre Bergen y Svolvær. Ahora, el Kong Harald debía llevarme desde Svolvær hasta Skjervøy, en una travesía de 230 millas náuticas (426 kilómetros), que completaría en veinticuatro horas y media. A pesar de ser un buque algo más antiguo y pequeño, las comparaciones con el Polarlys serían inevitables, ya que ambos habían sido reformados en el mismo año, por lo que suponía que compartirían bastantes características.

Recepción

Recepción.

El barco tiene seis cubiertas accesibles para el pasaje. La número 2, a la que no bajé, contiene la bodega para vehículos, que ocupa las secciones central y de popa. Además, hay unos cuantos camarotes, la enfermería y una sauna. La tercera cubierta está ocupada en su mayor parte por camarotes. Además, podemos encontrar una pequeña consigna, la lavandería y la recepción del barco. Esta última es el primer lugar en el que se puede apreciar la nueva decoración, basada en materiales naturales y colores suaves, muy alejados del desfasado aspecto que tenían anteriormente los barcos de Hurtigruten. Aunque, siendo una reforma, aun quedan algunos elementos con la estética antigua.

Camarote 337

Camarote 337.

Dormí en el camarote 337, ubicado en esta cubierta. Al haber comprado un billete «puerto a puerto» tan solo pude elegir el tipo de camarote, en este caso uno exterior. El número concreto me fue asignado por Hurtigruten. Al igual que en el Polarlys, la actualización de la decoración no parecía haber llegado a los camarotes. Aunque, todo hay que decirlo, este me causó mejor impresión que el de mi anterior singladura con la naviera. Era algo más amplio, su aspecto era más moderno y, sobre todo, en lugar de dos ojos de buey tenía una ventana relativamente grande. Por lo demás, era un camarote estándar de ferry, con dos camas, una pequeña mesa (con tan solo un enchufe), un armario y un baño, con inodoro, lavabo y ducha. Como suele ser habitual en los ferris escandinavos, todo muy simple y funcional, pero limpio y en buen estado de conservación. Al viajar solo, una de las camas estaba montada como sofá. En cualquier caso, fue una travesía bastante breve y apenas utilicé el camarote.

Tienda del Kong Harald

Tienda del Kong Harald.

La cubierta 4 acapara la mayor parte de los espacios comunes. Junto a la proa, hay una sala de conferencias. Al lado están Kompass, el nuevo nombre que utiliza Hurtigruten para su mostrador de excursiones, y la tienda del barco. Como suele ser habitual en la naviera, ésta tiene una mezcla de artículos de conveniencia y merchandising, con un peso mucho mayor de los últimos. En cualquier caso, en un barco que apenas se despega de la costa y realiza numerosas escalas, no suele ser complicado comprar en tierra cualquier artículo que se pueda necesitar.

Brygga

Brygga.

A continuación están Kysten y Brygga. El primero es un restaurante a la carta, especializado en lo que Hurtigruten define como «cocina ártica», y que exclusivamente abre para las cenas. Por contra, Brygga es un local informal, con un horario muy amplio y cocina «casual»: hamburguesas, pizzas, ensaladas y similares.

Torget

Torget.

A popa está Torget, el restaurante principal. Como es habitual en Hurtigruten, funciona como buffet en el desayuno y la comida. La cena es con servicio de mesa, pero no hay carta. Si no te agrada lo que hay, mala suerte. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que Hurtigruten no es un crucero, por lo que es posible viajar sin contratar las comidas. Incluso es posible hacer trayectos cortos sin camarote. En mi caso, elegí la opción de alojamiento y desayuno, ya que éste suele ser bastante recomendable.

Cubierta de paseo del Kong Harald

Cubierta de paseo del Kong Harald.

El interior de la cubierta 5 está completamente ocupado por camarotes. En su exterior está la «promenade», o cubierta de paseo. Da la vuelta completamente al barco, aunque en buena parte de los laterales es tan estrecha que es prácticamente imposible detenerse sin estorbar a otros pasajeros. Prácticamente el único espacio algo ancho, en el que además se puede encontrar una mínima protección frente al inclemente clima ártico, es el situado en el través, bajo los botes salvavidas.

Popa de la cubierta 5

Popa de la cubierta 5.

En la misma cubierta, a popa, hay un amplio espacio abierto, con unas vistas espléndidas. Su principal problema es lo abierto que está al exterior, sin apenas protección, pues tan solo tiene una parte techada y sus laterales están completamente desprotegidos.

En la proa del Kong Harald

En la proa del Kong Harald.

Finalmente, a proa, el pasillo se ensancha algo, formando una especie de balaustrada panorámica, parcialmente protegida por el puente de mando, que se encuentra justo encima. Pero, al igual que en el Polarlys, es un espacio claramente insuficiente para el número de pasajeros del barco. Si, en esta ocasión, no eché de menos la amplia cubierta de proa del Finnmarken, fue tan solo debido a las duras condiciones en las que navegamos, que empujaron a la mayor parte del pasaje a los salones interiores.

Jacuzzi en la cubierta 6

Jacuzzi en la cubierta 6.

La cubierta 6 está ocupada por el mencionado puente de mando y más camarotes. El único espacio común está a popa, donde hay una pequeña cubierta que en cualquier caso es prácticamente inutilizable, pues contiene un par de jacuzzis, además de estar bastante desprotegida. Por otra parte, los jacuzzis tampoco parecían tener demasiada clientela, en medio de un temporal invernal.

Explorer

Explorer.

La cubierta más elevada es la 7. A proa está Explorer, el magnífico salón panorámico que tienen todos los buques de Hurtigruten. Un lugar normalmente tranquilo, en el que el mayor problema a determinadas horas es encontrar hueco en los cómodos sillones situados frente al ventanal. Los sofás de su zona central suelen ser el lugar favorito en el que se acomodan aquellos que no tienen camarote. El salón también dispone de una amplia barra, con todo tipo de bebidas.

Multe

Multe.

A continuación encontraremos Multe, una mezcla de heladería y pastelería, con una decoración informal y un horario muy restringido. El local también tiene unas cuantas mesas en el exterior, protegidas por una cristalera. En invierno no eran muy populares, aunque ofrecían una buena vista lateral.

Popa de la cubierta 7

Popa de la cubierta 7.

Por último, la popa está ocupada por una amplio espacio abierto, con vistas panorámicas. Aquí también hay una barra, que nunca vi abierta. Imagino que la utilizarán en verano. La cubierta ofrece la mejor perspectiva hacia popa, pero tiene el problema de estar muy poco protegida. Tan solo unas mamparas laterales de cristal ofrecen un mínimo cobijo frente a las inclemencias atmosféricas. Aunque, viajando en temporada baja, siempre podías refugiarte en el espacio de la barra o en las vacías mesas exteriores de Multe.

El Kong Harald rumbo al sur

El Kong Harald rumbo al sur.

En conjunto, el barco me pareció casi idéntico al Polarlys. Prácticamente la misma distribución, los mismos espacios comunes, las mismas virtudes y los mismos defectos. Tan solo el camarote me dejó mejores sensaciones. Además de ser algo más amplio y tener una ventana digna de tal nombre, su mobiliario era más actual. Por lo demás, volví a echar de menos los espléndidos espacios exteriores del Finnmarken. A pesar de lo cual, el Kong Harald me dejó muy buenas sensaciones y vino a corroborar algo que ya sabía: navegar con Hurtigruten es una experiencia única.

Para ampliar la información:

En https://depuertoenpuerto.com/de-copenhague-a-tromso/ se puede ver todo mi itinerario invernal entre Copenhague y Tromsø.

Las entradas sobre mi anterior viaje en el expreso de la costa están en Hurtigruten en invierno, la guía completa.

La web oficial de turismo de Noruega tiene una página dedicada a Hurtigruten: https://www.visitnorway.es/organiza-tu-viaje/como-moverse/en-barco/hurtigruten/.

La página del representante de Hurtigruten para España y Portugal está en https://www.hurtigrutenspain.com/destinos/noruega/bergen-kirkenes-bergen/, aunque no permite hacer reservas, solo ver información y solicitar presupuestos.

En inglés, la web oficial está en https://global.hurtigruten.com/destinations/norway/classic-round-voyage-bergen-kirkenes-bergen. Aquí sí se pueden ver los camarotes disponibles y hacer la compra en línea del itinerario completo. Para reservar trayectos parciales, hay que ir a https://global.hurtigruten.com/port-to-port/#/.

En la misma web, la página oficial sobre el Kong Harald está en https://global.hurtigruten.com/ships/ms-kong-harald/.

También se puede ver un artículo sobre el nuevo aspecto de los barcos de Hurtigruten en https://www.hurtigruten.co.uk/about-us/news/video-tour-total-makeover-for-hurtigruten-ships/.

Por último, en http://midtnightsuncruise.blogspot.com hay un amplio reportaje de un viaje a bordo del Kong Harald.