El museo de Akureyri se ubica en la parte antigua de la ciudad, que no coincide con el actual centro de la misma. Inaugurado en 1963, sus salas te permitirán conocer la no tan larga historia de la capital del norte de Islandia. Además, en sus inmediaciones encontrarás un jardín y un par de edificios históricos, que también forman parte del museo.

Edificio principal del Museo de Akureyri

Edificio principal del Museo de Akureyri.

Llegué a sus puertas a las once de una mañana plomiza y gris, perfecta para estar en un espacio cubierto. Aunque el museo se distribuye entre varios edificios, hay que adquirir la entrada en el principal. Un inconfundible bloque blanco, con un aspecto meramente funcional, ubicado en la ladera de la colina.

La Colección Schulte.​

Quizá la sección más interesante del museo sea la espléndida colección de mapas antiguos de Islandia y el Atlántico norte, donada por el matrimonio Schulte en 2014. Una colección que comenzó casi por casualidad y ha terminado siendo una de las mejores del planeta.
Pesca tradicional en el Eyjafjörður

Pesca tradicional en el Eyjafjörður.

Más allá de alguna breve referencia a la geografía o geología de la zona, buena parte del resto del edificio está dedicado a la historia de Akureyri, desde su nacimiento como un puesto comercial danés hasta la mitad del siglo XX. Principalmente, mediante cuadros o fotografías antiguas, aunque también encontraremos algún diorama mostrando, por ejemplo, las precarias condiciones en las que tradicionalmente se desarrollaba la pesca en Islandia.

Syðstahús

Syðstahús.

El museo también muestra el modo de vida de sus habitantes y las acusadas diferencias sociales que se daban hasta comienzos del siglo XX. A pesar de tener uno de los niveles de vida más bajos de Europa, la Islandia del XIX era capaz de sostener una diminuta burguesía acomodada, con un bienestar material similar al de otras pequeñas comunidades de Europa. La mayor parte de los muebles y ajuares domésticos eran importados desde Dinamarca o Escocia. En contraste, una parte de la población seguía habitando las clásicas casas de turba. Muy pintorescas, pero bastante incómodas e insalubres. La última existente en el casco urbano de Akureyri fue desmantelada en 1949.

Cañones de 1864

Cañones de 1864.

El edificio principal está acompañado por otros elementos, que también forman parte del museo. El primero, un pequeño jardín, fundado en 1899 como primer vivero de árboles de la ciudad. En aquella época, se consideraba prácticamente imposible hacer crecer árboles en el Eyjafjörður. El éxito logrado con los abedules y algunos arbustos dio lugar a un proyecto más ambicioso, que en 1912 acabaría convertido en el actual Jardín Botánico de Akureyri. En el jardín se pueden ver un par de pequeños cañones, que fueron fundidos en 1864, durante la guerra de los Ducados. En 1925 fueron llevados al puerto de Akureyri, donde hasta 1988 hicieron las veces de norays. En la actualidad, se utilizan para disparar salvas en celebraciones especiales.

Iglesia de Svalbarðseyri

Iglesia de Svalbarðseyri.

Justo detrás de los cañones está la antigua iglesia de Svalbarðseyri. Entre 1862 y 1940 el solar estuvo ocupado por el primer templo de Akureyri que, tras ser desconsagrado, se desmanteló en el invierno de 1942-43. La iglesia negra que podemos ver en la actualidad fue construida en 1846 y está considerada como un magnífico ejemplo de iglesia rural islandesa de mediados del XIX. En 1970 fue trasladada desde la orilla opuesta del Eyjafjörður hasta su actual emplazamiento.

Retablo de la Iglesia de Svalbarðseyri

Retablo de la Iglesia de Svalbarðseyri.

Durante las horas de apertura del museo es posible visitar su interior. Algo que no suele ser sencillo en las solitarias iglesias rurales de Islandia. Svalbarðseyrakirkja es un fiel reflejo de la austeridad material de la Islandia previa a la independencia. La iglesia es muy sobria y apenas contiene elementos decorativos. De los pocos con que cuenta, el candelabro es de 1688 y el pequeño retablo de 1806. A pesar de su sencillez, fueron «heredados» del edificio anterior. Hasta muy recientemente, en Islandia el reciclaje, más que una opción, era una necesidad.

Nonnahús

Nonnahús.

En las inmediaciones también encontraremos la casa donde pasó su infancia Jón Stefán Sveinsson. Precisamente los felices años que narra en muchos de sus libros, donde él aparece como Nonni y su hermano como Manni. Sus obras se hicieron famosas en Islandia y buena parte de Europa, donde fueron traducidas a diversos idiomas. Entre ellos, al español. Nonni, como es popularmente conocido en Islandia, se trasladó al continente en 1870, con apenas 12 años de edad. Allí se convirtió al catolicismo y en 1878 se hizo jesuita. Regresó a Islandia en dos ocasiones. Durante la primera, en 1894, atravesó la isla entre Reikiavik y Akureyri, por la antigua ruta de Kjölur. Narró su experiencia en el libro “Un viaje a través de Islandia”. Falleció en Colonia en 1944, durante un bombardeo aliado, aunque su muerte se debió a causas naturales.

Interior de Nonnahús

Interior de Nonnahús.

Visitar su antiguo hogar permite apreciar cómo era una casa de clase media a finales del siglo XIX islandés. El padre de Nonni era un alto funcionario administrativo, dependiente del gobernador danés del este y norte de Islandia. En cualquier caso, falleció cuando Nonni tan solo tenía 12 años, tras lo cual la familia quedó sumida en la pobreza más absoluta, hasta el punto de tener que declararse en quiebra. Nonni pudo viajar a Europa gracias a la labor filantrópica de un noble francés. Aunque también ayudaron las antiguas conexiones de su padre, que facilitaron su elección para la beca.

Museo del Juguete de Akureyri

Museo del Juguete de Akureyri.

El museo se complementa con otros tres edificios. El cercano Museo del Juguete de Akureyri, instalado en un edificio del siglo XIX, estaba cerrado el día de mi visita. La casa del escritor Davíð Stefánsson, un edificio de 1944, solo abre para grupos o eventos especiales. Por último, el conjunto de casas tradicionales de Laufas, casi 29 kilómetros al norte del museo, en la orilla opuesta del Eyjafjörður, estaba justo en dirección contraria a mi ruta. Preferí seguir avanzando hacia el oeste y, de camino, visitar otro lugar de importancia histórica: el Museo del Patrimonio de Skagafjörður, en la antigua granja de Glaumbær.

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Para ampliar la información.

En la página Islandia Travel encontrarás una breve reseña sobre la granja de Laufas: https://islandiatravel.net/akureyri/the-old-farmhouse-laufas/.

En inglés, la web oficial del museo está en https://www.minjasafnid.is/en.

Guide to Iceland tiene una larga entrada sobre Nonni y su casa (https://guidetoiceland.is/connect-with-locals/regina/nonni—the-honorary-citizen-of-akureyri) y otra más genérica sobre el museo (https://guidetoiceland.is/travel-iceland/drive/the-akureyri-museum).