Stavanger es la cuarta ciudad de Noruega. La tercera, si incluimos su área metropolitana, tan solo superada por las de Oslo y Bergen. Su pujanza como centro neurálgico de la próspera industria del petróleo y su clima, relativamente benigno, dan a la ciudad un carácter un tanto especial. Además, se estima que casi una quinta parte de sus residentes ha nacido fuera de Noruega. Pero sus aires, relativamente cosmopolitas, no impiden que sea una ciudad arquetípicamente noruega: tranquila, limpia y ordenada.

Breiavatnet

Breiavatnet.

Había pasado prácticamente todo el día en una cómoda butaca de ferrocarril, recorriendo la linea Sørlandet, entre Oslo y Stavanger. A pesar de que la jornada siguiente prometía ser dura, me pareció interesante dar un breve paseo por la ciudad. En esta ocasión, me alojaba en una habitación del Radisson Blu Atlantic con vistas al Breiavatnet, el pequeño lago que ocupa la mayor parte de Byparken y que fue el primer destino de mi paseo. Breiavatnet estaba exactamente igual que como lo recordaba el año anterior. Rodeado de luces decorativas y con unos cuantos cisnes nadando plácidamente en sus aguas. Un escenario un tanto kitsch, que en cualquier caso no pude resistirme a fotografiar.

Escuela de la Catedral de Stavanger

Escuela de la Catedral de Stavanger.

Más interesante me pareció el paseo junto a los edificios de la Escuela de la Catedral de Stavanger. Ubicados en Kongsgård, sus orígenes se remontan al decreto real de 1824, que fundaba la escuela pública en Stavanger. Aunque hubo que esperar un par de años hasta que estuvieron terminados y se pudo celebrar la primera clase. El hermoso edificio actual, de piedra y madera, es de 1852. Fue ampliado en un par de ocasiones y, nueve años más tarde, se complementó con otra construcción, que cierra el costado sur del patio, frente a la catedral de San Swithun. Desde su fundación, la mayor parte de los personajes ilustres de la ciudad ha pasado por sus aulas, por lo que la escuela tiene un gran prestigio en Stavanger.

MS Rogaland

MS Rogaland.

Llegaba la hora de cenar, por lo que me dirigí a Vågen, el puerto antiguo de Stavanger, en cuyas inmediaciones abundan los restaurantes. Allí seguía el Rogaland, un buque histórico construido en 1929, cuya silueta se ha convertido en parte del paisaje urbano. Tras pasar sus primeros años realizando la ruta postal entre Oslo y Bergen, estaba en ésta última ciudad cuando explotó el Voorbode, en 1944. El Rogaland se hundió, pero fue reflotado y, tras la finalización de la guerra, regresó a su anterior ruta. Pasó por varios cambios de nombre, propietario y cometido, hasta acabar en Gotemburgo, donde fue encontrado en 1989 por un grupo de entusiastas de la navegación. Tras ser restaurado, en 2002 recuperó su nombre original. En la actualidad, además de como museo, se utiliza ocasionalmente para realizar viajes por los fiordos cercanos.

HNLMS Van Speijk en Vågen

HNLMS Van Speijk en Vågen.

En cambio, me sorprendió encontrar en la parte oriental del puerto a la HNLMS Van Speijk, una fragata de la armada de los Países Bajos botada en 1994. No logré averiguar el motivo de su estancia en la ciudad, aunque imagino que la presencia en Stavanger de un JWC, o Centro de Adiestramiento Conjunto, de la OTAN tendría alguna relación.

Øvre Strandgate

Øvre Strandgate.

Después de cenar, todavía tuve tiempo de alargar mi paseo hasta las cercanas calles de Gamle Stavanger, el único barrio tradicional de Stavanger que ha logrado llegar a nuestros días. El barrio, cuyo nombre se traduciría por Stavanger Antiguo, debe su existencia a Einar Hedén, arquitecto municipal a mediados del siglo XX. Einar se opuso radicalmente a los planes del municipio, que pretendía derribar lo que entonces era un barrio degradado, de viejas casas de madera, conocido como Straen. Finalmente, en 1956, cuando ya había comenzado el proceso de demolición, el ayuntamiento cambió de idea y decidió preservar lo que quedaba del barrio, salvando de la destrucción 173 edificios de los siglos XVIII y XIX.

Paseando por Gamle Stavanger

Paseando por Gamle Stavanger.

Desde entonces, Gamle Stavanger se ha convertido en el icono de la ciudad. Aunque carece del gran valor histórico de Bryggen, sin duda rivaliza en encanto con los demás barrios de casas de madera de Bergen. A la restauración de los edificios existentes se han unido las nuevas construcciones en estilo tradicional, para elevar la cuenta hasta el entorno de los 250 edificios. Viviendas, tiendas y museos se alinean junto a sus calles adoquinadas, creando un entorno tan hermoso como relajante. Entorno que, en una noche de invierno, tuve el privilegio de recorrer en la más completa soledad, tan solo acompañado por el eco de mis pasos sobre los húmedos adoquines. El broche perfecto para mi breve paseo nocturno por Stavanger.

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Para ampliar la información:

En este blog, se pueden ver las demás entradas sobre Stavanger en https://depuertoenpuerto.com/category/europa/escandinavia/noruega/rogaland/stavanger/.

Viajes y fotografía tiene una interesante y larga entrada sobre la ciudad: https://www.viajesyfotografia.com/blog/stavanger-una-ciudad-noruega-con-mucho-que-ver/.

En Profundidad de Campo hay un post más centrado en Gamle Stavanger: https://profundidad.net/blog/gamle-stavanger-el-precioso-casco-antiguo-de-stavanger.

En https://depuertoenpuerto.com/de-copenhague-a-tromso/ se puede ver todo mi viaje invernal entre Copenhague y Tromsø.

En inglés, Life in Norway tiene una entrada sobre Gamle Stavanger: https://www.lifeinnorway.net/stavanger-old-town/.

En noruego, se puede visitar la web oficial del MS Rogaland en https://www.gamlerogaland.no/index.php.