Ubicado en las Tierras Altas nororientales de Islandia, rodeado por el campo de lava de Ódáðahraun, el Askja es uno de los volcanes emblemáticos de Islandia. Que su acceso sea relativamente complicado lo envuelve en un aura de misterio, incrementando su hechizo. Hasta tal punto, que muchas personas que jamás han estado en las Tierras Altas hacen del cráter su primera visita en la región.

El vado del Þríhyrningsá

El vado del Þríhyrningsá, en la ruta al Askja por la F910.

No era mi caso. Sabía que el acceso al Askja tiene su dificultad, además de ser imposible intentarlo en invierno. Al final, acabó convirtiéndose en el eje central de mi segundo viaje otoñal a Islandia. A esas alturas, contaba con sobrada experiencia conduciendo en las complicadas «carreteras de montaña» islandesas. Lo cual tenía su cara y su cruz. Por una parte, haber atravesado carreteras como Sprengisandur me aportaba un extra de confianza. Aunque también me hacía ser extremadamente cauto. Sabía que las posibilidades de meterme en un lío no eran desdeñables. Más aún viajando solo.

Desde el aparcamiento del Askja

Desde el aparcamiento del Askja.

Finalmente, al segundo intento, a comienzos de una nubosa tarde de principios de septiembre lograba acceder al aparcamiento del Askja, situado en el interior de la propia caldera, cerca de su extremo septentrional. Entre unas cosas y otras, había llegado casi a las tres de la tarde. Muy tarde para mi gusto. Sin un minuto que perder, me puse en marcha de inmediato.

Camino del Öskjuvatn

Camino del Öskjuvatn.

Del aparcamiento a la orilla del Öskjuvatn, el lago que ocupa la zona más profunda del cráter, hay una distancia de 2.700 metros. El sendero avanzaba por una amplia llanura, a escasos metros del borde oriental de la caldera. Contra todo pronóstico, había acertado a realizar mi visita en una tarde casi perfecta. Las nubes ocultaban la parte alta de las montañas, pero me permitían apreciar el paisaje por debajo, envolviéndolo con un manto de misterio que, si cabe, ensalzaba su irreal belleza.

Dyngjufjöll desde la F910

Dyngjufjöll desde la F910.

El complejo volcánico del Askja se ubica en Dyngjufjöll. Un grupo de montañas de origen volcánico, que forma un cuadrado de aproximadamente 24 kilómetros de lado y alcanza los 1.510 metros de altitud en el Þorvaldstindur. Su génesis parece iniciarse hace al menos 200.000 años, aunque gran parte de lo que hoy podemos ver comenzó a formarse hace 14.000, durante la última glaciación. Al igual que en el resto de Islandia, la actividad volcánica se incrementó con la retirada de los hielos, hace diez milenios, probablemente debido a la menor presión ejercida sobre la corteza. Pero el Askja fue, durante siglos, un lugar extraordinariamente remoto, que apenas recibió atención. Tan solo algunos pastores locales se aventuraron en su caldera principal, que mide unos 8 kilómetros de diámetro.

En la caldera del Askja

En la caldera del Askja.

Todo cambió en 1875. El año anterior se produjo una erupción en la fosa tectónica de Sveinagja, 45 kilómetros al norte del Askja. La fisura fue desplazándose lentamente hacia el sur, para terminar desapareciendo 25 kilómetros al norte de la caldera. Tratándose de un lugar especialmente remoto, apenas atrajo la atención de un par de islandeses, que se aventuraron a explorar la zona. Hasta que, coincidiendo con el año nuevo, una gran nube de origen volcánico apareció al norte del Vatnajökull. Dos días más tarde, se elevaba sobre el Askja. En marzo, un grupo de habitantes del Mývatn se aventuró hasta la caldera. A su regreso, describieron un espectáculo dantesco.

El cráter del Viti

El cráter del Viti.

Aquello era solo el principio. En la tarde del 28 de marzo, una nube cubría el Askja. Esa misma noche comenzó una gran erupción explosiva. Al día siguiente, empezó a caer tefra desde el cielo y una gruesa capa de ceniza terminó cubriendo una franja de terreno, de unos 150 kilómetros de ancho, entre el Askja y la costa nororiental de Islandia. Actualmente, los geólogos piensan que el cráter del Viti tuvo su origen en esa explosión. El extraño color azul pálido que lo caracteriza parece proceder de las partículas de la erupción que quedaron en el suelo y posteriormente fueron arrastradas por el agua, para quedar atrapadas en un lago que no tiene desagüe natural.

Orilla oriental del Öskjuvatn

Orilla oriental del Öskjuvatn.

La erupción continuaría hasta el 17 de octubre. Para entonces, la cámara magmática debió quedar vacía y el terreno que había por encima de ella acabó colapsando, creando una nueva caldera, en el extremo meridional de la antigua, de 4.500 metros de diámetro y unos 270 metros de profundidad. El agua no tardó en llenar la depresión. Tan rápidamente, que cuando William Lord Watts y John Strachey realizaron la primera exploración científica del Askja, en 1876, ya existía un lago. Aunque probablemente no tan profundo como el actual.

Lago Öskjuvatn

Lago Öskjuvatn.

Öskjuvatn, el impresionante lago que era el destino final de mi excursión al Askja, ocupa actualmente 11 km², con una profundidad, según la Wikipedia, de 217 metros. Aunque otras fuentes elevan la cifra a 220 y algunas mediciones recientes parecen ser aún mayores. No es algo que deba extrañarnos. Si gran parte del paisaje de Islandia está «vivo», esto es aún más cierto en una de sus mayores calderas volcánicas, donde el terreno puede elevarse o volver a descender, en función del empuje del magma que hay bajo la superficie. Y donde los desprendimientos no son una rareza. En la actualidad, se piensa que la misteriosa desaparición de los científicos alemanes Walter von Knebel y Max Rudloff, en 1907, pudo deberse al tsunami creado por un deslizamiento en la ladera del lago. En 2014 se pudo medir una ola de 30 metros de altura.

Vikrahraun desde la F894

Vikrahraun desde la F894.

La de 1875 no sería la última erupción del Askja. Volvería a activarse en 1919, 5 veces a lo largo de la década de 1920, en 1938 y por última vez en 1961, dando lugar al campo de lava de Vikrahraun, al este de la caldera. Desde este último año se monitoriza el terreno del volcán, que actualmente se encuentra en fase inflacionaria. Que el terreno se haya elevado 60 centímetros entre septiembre de 2021 y junio de 2023, siguiendo posteriormente a un ritmo de unos 12 centímetros anuales, hace que los medios se refieran de vez en cuando al Askja como un candidato a la próxima erupción de Islandia. Algo que se desconoce completamente. Hay constancia de procesos inflacionarios más agudos, que no han acabado en erupción. En cualquier caso, si decides visitar el Askja debes ser consciente de que estás recorriendo un entorno que, incluso para el exigente estándar de la salvaje Islandia, resulta peligroso y agresivo. Extrema siempre la prudencia y permanece atento a cualquier indicación que te puedan dar las autoridades.

Un paisaje desmesurado

Un paisaje desmesurado.

Mi estancia en el Askja acabó durando apenas un par de horas, mucho menos de lo que me habría gustado. Pero la tarde comenzaba a ir a peor y tenía un largo camino por delante, antes de regresar a la Islandia civilizada. En cualquier caso, mereció la pena. Estuve prácticamente todo el tiempo en la más absoluta soledad, disfrutando plenamente de las poderosas sensaciones que transmitía uno de los paisajes más impactantes de la Tierra de Hielo. Tan solo al final de mi estancia me encontré con 2 o 3 personas, que incluso me vinieron bien para escalar alguna foto. Más allá de la propia visita, conducir hasta el cráter había sido toda una aventura, con su propio interés. Y aún tenía por delante el camino de vuelta. A pesar de haber decidido realizarlo por una ruta más convencional, también acabaría siendo una pequeña odisea. Un buen broche para uno de los días más intensos que jamás he vivido en Islandia. Y el listón no estaba precisamente bajo.

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Para ampliar la información.

Puedes ver mi poco ortodoxa ruta de acceso al Askja en https://depuertoenpuerto.com/la-ruta-oriental-al-askja/. No te la recomiendo, salvo que tengas bastante experiencia conduciendo en las Tierras Altas.

En Sendas de Viaje describen una excursión al cráter por libre, utilizando caminos más trillados: https://sendasdeviaje.com/askja-como-llegar/.

Si prefieres la seguridad de una excursión organizada, puedes ver un viaje en Super Jeep en Viajeros Callejeros: https://www.viajeroscallejeros.com/excursion-askja/.

O la excursión que narran en Cómete el Mundo: https://cometeelmundo.net/excursion-volcan-askja-islandia.

En inglés, Volcano Café tiene una interesante entrada sobre la geología del Askja: https://www.volcanocafe.org/askja-for-beginners/.

Si buscas algo más breve, puedes consultar la de Landscapes and Geomorphology: https://scholarblogs.emory.edu/geomorphology/field-guides/the-formation-eruption-history-and-recent-activities-of-the-icelandic-volcano-askja/.