El Burj Khalifa es, desde que finalizó su construcción en 2008, el edificio mas alto del mundo. También tuvo, durante años, la plataforma de observación mas elevada, aunque en 2016 el título le fue arrebatado por el mirador de la Shanghai Tower. También está previsto que, en 2020, pierda la corona de edificio mas alto del mundo, superado por la Jeddah Tower, en Arabia Saudita. En cualquier caso, la inconfundible silueta del edificio, con sus 828 metros de altura, domina el skyline de Dubai. Al menos de momento, pues ya ha comenzado la construcción de la Dubai Creek Tower, con una altura prevista de 928 metros.

Burj Khalifa

Burj Khalifa.

En cualquier caso, subir a uno de sus miradores es una de las actividades mas populares de Dubai. Hay dos opciones. La barata, At The Top, permite subir hasta los pisos 124 y 125 de la torre. Su precio es de 135 AED (aproximadamente 31 €). Por contra At The Top Sky, con un coste de 370 AED (unos 85 €), permite acceder además a la planta 148, ubicada a 555 metros de altura. La diferencia de precio es elevada pero, en mi opinión, merece la pena. Nada mas llegar, organizan grupos que van pasando a una sala donde dan una pequeña charla a modo de introducción, mientras se degusta café con dátiles. Desde allí, se pasa a un ascensor especial, sin las largas colas que hay para acceder a los otros niveles. Tras cambiar de ascensor en el nivel 124, se llega a la planta 148, donde hay un salón en el que ofrecen zumos y dulces. Aunque desde luego no está vacío, el mirador de la planta 148 tiene bastante menos público y un ambiente mas relajado que los pisos inferiores. Tras abandonar la planta 148, se puede visitar el nivel 124. Finalmente, para descender al suelo, también se utiliza un ascensor preferente, evitando de nuevo las largas colas que también suele haber para salir de ésta planta.

Atardecer polvoriento desde el Burj Khalifa

Atardecer polvoriento desde el Burj Khalifa.

Llegamos a las taquillas, situadas en el interior del enorme Dubai Mall sobre las 17:15. Diez minutos después, ya estábamos en el primer salón, esperando la charla de introducción. Antes de las seis, llegábamos a la planta 148. Unos veinte minutos antes de que los edificios de Dubai comenzaran a encender sus luces. La sincronización fue perfecta, pero por desgracia la puesta de sol no acompañó. En Dubai es complicado acertar con un día en que la atmósfera esté limpia, y nuestra visita no fue una excepción. Pero al menos no había tormenta de arena, por lo que el sol desapareció sin pena ni gloria, eclipsado por una mezcla de polvo en suspensión, contaminación y alguna nube ligera que cubría el horizonte.

En cualquier caso, mereció la pena subir al atardecer. Llegamos con tiempo suficiente para disfrutar de las vistas con luz de día. La calima impedía ver el mar, pero la perspectiva sobre los edificios colindantes y las calles y autopistas de Dubai era suficientemente impactante. La vista fue mejorando según se apagaba el sol y se encendían las luces y el alumbrado público de Dubai.

Mirador exterior planta 148

Mirador exterior planta 148.

La mayor parte de la planta 148 es interior. Tan solo hay un mirador exterior en uno de sus costados, orientado aproximadamente al sur y cubierto de gruesos cristales, provistos de ranuras a través de las cuales es posible hacer fotografías. Una vez en la terraza, también es aconsejable mirar hacia arriba: todavía hay 273 metros de edifico sobre nuestras cabezas.

Vista noctura hacia el nordeste

Vista noctura hacia el nordeste.

Finalmente, el mejor momento llegó cuando se hizo completamente de noche. Aunque la calima seguía enturbiando la vista de los edificios mas alejados, su presencia era menos evidente que a plena luz del día. Contemplar desde arriba edificios que, en muchas ciudades, destacarían por su altura, es un experiencia cuando menos extraña. Tras aproximadamente una hora en la planta 148, decidimos descender al piso 124. He leído en varias ocasiones que la estancia en At The Top Sky está limitada a 30 minutos. Al menos durante nuestra visita, nadie nos indicó que hubiera tal límite, ni se preocupó de vigilar el tiempo de estancia de los demás visitantes. Quizá influyó que la visibilidad no era demasiado buena. O quizá era temporada baja, pues también tengo entendido que las entradas son mas caras antes de la puesta de sol, lo que tampoco nos ocurrió.

En cualquier caso, una visita cara pero interesante. En los días con la atmósfera limpia, la vista diurna debe ser impresionante. Dicen que incluso se puede llegar a ver la costa de Irán, al otro lado del Golfo Pérsico. No fue nuestro caso, pues casi no podíamos ver ni la costa de Dubai. En mi opinión la mejor vista, con diferencia, es la nocturna, cuando las innumerables luces dan un aspecto irreal a la ciudad.

La planta 124 es mas amplia que la 148, pero está mucho mas llena de público. También tiene una terraza exterior bastante mayor, desde la que pudimos ver en funcionamiento la Dubai Fountain. Contemplados desde la altura, sin apenas escuchar la música, los juegos de luces y agua ofrecían un aspecto muy interesante, aunque un tanto fantasmal. Después, subimos por la escalera de caracol que comunica las plantas 124 y 125. Ésta planta no tiene ninguna terraza exterior, aunque era algo mas tranquila que la 124. Era hora de marcharse: llevábamos casi dos horas en el edificio y queríamos volver a ver la fuente de Dubai antes de regresar al hotel.

Burj Khalifa

Algunos vínculos útiles:

En https://www.pacoyverotravels.com/2014/04/visitar-burj-khalifa-dubai-mision-imposible.html hay una entrada relatando su experiencia en una visita a la planta 124.

Se puede encontrar una descripción muy detallada de la visita a la planta 148 en http://ultimallamada.com/at-the-top-sky-burj-khalifa-dubai/.

En inglés, la página oficial del edificio está en http://www.burjkhalifa.ae/en/index.aspx y, dentro de la página, la de compra de entradas se puede encontrar en https://tickets.atthetop.ae/atthetop/en-us.

En Dubai Travel Blog hay una bonita galería de fotos nocturnas: http://dubaitravelblog.com/dubai-night-photos-at-the-top/

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