Era mi primera y última mañana en Bergen. Disponía de tres o cuatro horas libres, antes de zarpar rumbo a Stavanger, la siguiente etapa en mi largo viaje a Reikiavik. Había decidido emplearlas en explorar alguna zona de la ciudad que me fuera desconocida. Haciendo memoria, recordé un conjunto de casas de madera junto al mar, que había visto a lo lejos por primera vez durante una escala en el verano de 2017. Se trataba del barrio de Skuteviken, que me había vuelo a llamar la atención cuando llegué a Bergen a bordo del Finnmarken, en febrero del 2018. Pero en ninguna de las dos ocasiones había encontrado tiempo para visitarlo. Me pareció una buena opción intentar llegar hasta Skuteviken atravesando la fortaleza de Bergenhus, para regresar por el interior, explorando los barrios de Ladegården o Stølen.

Amanecer frente a Bryggen

Amanecer frente a Bryggen.

Mi plan tenía un problema: Bryggen. Para llegar a Bergenhus tenia que pasar frente al barrio más famoso de Bergen y lograr no sucumbir a su llamada. Mi último paseo por su interior, en un amanecer del anterior invierno, había sido tan agradable que tuve que hacer acopio de toda mi determinación para no perderme entre sus callejones.

Mariakirken

Mariakirken.

Superada la tentación, pasé frente a Mariakirken, la iglesia más antigua que queda en pie en Bergen y la única cuyo interior conozco. Di un breve rodeo por la calle Kronen, flanqueada por casas tradicionales de madera, para luego seguir por Øvre Dreggsallmenningen, que me llevó a Bergenhus. La fortaleza tiene sus orígenes en la Edad Media, cuando fueron construidos sus dos edificios más prominentes: la Torre Rosenkrantz y el Salón de Haakon. Había visitado ambos en el verano de 2017. Pero Bergenhus es en realidad dos fortalezas: Holmen y Sverresborg. Entre ambas se extendía antiguamente una zona pantanosa, conocida como Veisan y actualmente desecada, que atravesé camino de la ensenada de Skutevik, que se encuentra apenas cien metros más al norte.

Skuteviken es uno de los barrios más antiguos de Bergen. Nació en el siglo XII como un núcleo separado, que tuvo cierta relevancia durante las Guerras Civiles Noruegas, al ser utilizado como fondeadero por la flota de los Bagler, uno de los dos bandos beligerantes. A partir del siglo XVIII, los carniceros de Bergen comenzaron a establecerse en el núcleo urbano, que entonces todavía estaba separado del resto de la ciudad. Finalmente, a principios del XX se construyó una carretera uniendo Skuteviken con Vågen y se creó un matadero en Småmøllen, lo que provocó el éxodo de los carniceros. Hoy Skuteviken es un barrio tranquilo, con muchos de sus edificios tradicionales ocupados por oficinas o comercios. Su fachada marítima tiene un encanto indudable, al haber mantenido la configuración original. Muchos de los antiguos barrios de comerciantes, como Bryggen, han quedado aislados del mar que fue su razón de ser, al rellenarse el espacio frente a los edificios. Sin embargo, en Skuteviken, todavía sería posible amarrar un barco frente a uno de los antiguos almacenes y traspasar sus mercancías directamente a éste.

Seguí avanzando, curioseando entre los edificios mientras intentaba mantenerme cerca del mar, hasta la unión de las calles Sjøgaten y Johan Mohrs. El entorno comenzaba a volverse más industrial. Aunque, más adelante, había un par de museos a priori interesantes, el Norges Fiskerimuseum y el Gamle Bergen, me estaba quedando sin tiempo. Decidí regresar, acortando por Johan Mohrs. La calle iba elevándose, al transcurrir por encima del muro que flanquea Sjøgaten, lo que permitía observar el Byfjorden, por encima de los edificios que acababa de recorrer. Poco después de superar el edificio de las escuelas Rothaugen, llegué a Stølen, otro barrio con pintorescas casas de madera, que atravesé por Skuteviksveien y Stølegaten. A pesar de no ser tan atractivo como Nøstet, ni tener sus casas tan cuidadas, Stølen me pareció un barrio agradable, que merece una visita con más calma.

Mi errático deambular por Stølen acabó llevándome cerca de un lugar que me resultó familiar. Una vez más, Bryggen se interponía en mi camino. Contemplando desde cierta altura la parte trasera de sus casas, una perspectiva que me era completamente nueva, no pude resistirme a sus encantos y acabé recorriendo de nuevo sus calles de madera. Sin ser tan fascinante como mi anterior visita, fue un recorrido agradable, que aproveché principalmente para recorrer varias de las galerías superiores de los edificios tradicionales.

Terminal de Hurtigruten en Nøstebukten

Terminal de Hurtigruten en Nøstebukten.

Finalizado el ritual de la visita a Bryggen, recogí el equipaje en el hotel y di un tranquilo paseo hasta los muelles de Nøstebukten, en los que tenía que embarcar rumbo a Stavanger. Fjordline comparte edificio con Hurtigruten. No pude evitar sentir cierta nostalgia mientras atravesaba las mismas salas en las que, un año atrás, había esperado para embarcar rumbo al ártico noruego. Esta vez zarpaba hacia el sur a bordo del Bergensfjord, un ferry que durante todo el año hace la ruta entre Bergen y Hirtshals, en el extremo septentrional de Dinamarca.

Bergen y el Ulriken desde Nøstebukten

Bergen y el Ulriken desde Nøstebukten.

Unos minutos antes de partir, subí a la cubierta 10 para despedirme de Bergen. Era la cuarta vez que zarpaba desde sus muelles en menos de cinco años. La tercera desde la zona de Dokken, en el Puddefjorden, por lo que la vista me era familiar. A pesar de las nubes, la cima del Ulriken era perfectamente visible. Por contra, el cielo estaba completamente cubierto por un manto gris. Una vez más, me iba de Bergen sin conseguir ver el cielo azul desde sus calles. Aunque, en el fondo, tampoco me importó. Bergen sin lluvia no sería la misma.

Hotel Bergen Børs

Bryggen

Mariakirken

Skuteviken

Stølen

Terminal de Hurtigruten

Para ampliar la información:

Otras entradas sobre Bergen en el blog: https://depuertoenpuerto.com/wordpress/?tag=bergen.

La web oficial de turismo de Noruega tiene una sección dedicada a Bergen: https://www.visitnorway.es/que-ver-en-noruega/noruega-de-los-fiordos/bergen/.

El blog Los Traveleros tiene una buena entrada, con 25 cosas que hacer en Bergen: https://lostraveleros.com/que-hacer-en-bergen/.

En inglés, la página oficial de turismo de Bergen está en https://en.visitbergen.com.

En Life in Norway hay un blog dedicado a la ciudad: https://www.lifeinnorway.net/places/bergen/.

El blog Heart My Backpack tiene varias entradas sobre Bergen, entre ellas https://www.heartmybackpack.com/norway/special-things-bergen/ y https://www.heartmybackpack.com/norway/weekend-in-bergen/.

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