El barrio de Bryggen, Patrimonio de la Humanidad desde 1979, es sin duda el mas conocido de Bergen. Su entramado de edificios de madera, que remonta sus orígenes a mediados del siglo XIV, atrae como un imán a los visitantes de la ciudad. Había recorrido sus callejones durante mis dos visitas anteriores a Bergen, realizadas en verano. En ambas ocasiones había salido de Bryggen con sentimientos contrapuestos. El interés del barrio es innegable, así como su carácter único. Pero, como suele ocurrir en todo lugar con demasiada fama, Bryggen me dio la sensación de estar en riesgo de morir de éxito. Desde luego Bergen no es Venecia, pero el puñado de estrechas callejuelas de Bryggen tiene una capacidad muy limitada, que en ocasiones se ve desbordada por el gran número de visitantes.

Fachadas de Bryggen

Fachadas de Bryggen.

Aunque hay indicios de edificaciones anteriores, cercanas a la fundación de Bergen en 1070, Bryggen tiene sus orígenes en el establecimiento de una oficina de la Liga Hanseática, en los alrededores de 1350.  Pero si algo tienen en común las ciudades de Noruega son sus recurrentes incendios. Bergen, y mas en concreto Bryggen, no son la excepción. Aunque han sobrevivido algunos sótanos de piedra del siglo XV, los edificios de madera mas antiguos que se conservan son de principios del siglo XVIII. Todos los que había anteriores ardieron en 1702. El último incendio, en 1955, permitió la realización de excavaciones arqueológicas, en las que se descubrieron las denominadas «inscripciones de Bryggen», de gran valor histórico. Parte de la zona arrasada ha sido ocupada posteriormente por el Museo de Bryggen y un hotel.

Callejón de madera en Bryggen

Callejón de madera en Bryggen.

Pero el valor de Bryggen no reside solo en sus edificios. Una parte importante del mismo viene dado por su trama urbana, que ha pervivido desde la Edad Media. Como expresa literalmente la declaración de UNESCO, «Bryggen muestra las huellas de la organización social e ilustra el uso del espacio en un barrio de comerciantes hanseáticos que se remonta al siglo XIV. Es un tipo de fondaco septentrional, inigualable en el mundo, donde las estructuras se han conservado dentro del paisaje urbano, perpetuando la memoria de uno de los antiguos grandes puertos comerciales del norte de Europa».

Callejón de Bryggen

Callejón de Bryggen.

Regresé a Bergen por cuarta vez en Febrero de 2018. Sabía por experiencia que iba a terminar sucumbiendo a la llamada de Bryggen, por lo que decidí rendirme por adelantado e intentar claudicar honorablemente. Para no dejar duda alguna sobre mis intenciones, reservé habitación en el hotel construido en su parte trasera tras el incendio de 1955. El hotel no tiene ningún tipo de encanto, mas allá de su ubicación. De hecho, el edificio de ladrillo que aloja su mayor parte fue en su día objeto de una fuerte polémica. Pero su parte delantera se ubica en edificios tradicionales y, en cualquier caso, estaría literalmente a un paso de Bryggen.

Hice una primera visita por la noche, antes de irme a dormir. Fue un recorrido mágico por sus oscuros y angostos callejones. La soledad era absoluta y el único sonido era el crujir del suelo de madera bajo mis pasos. Que distinto de las visitas en verano, con hordas de turistas haciéndose selfies e inundando todos sus rincones. Y que distinta la luz. O, para ser exactos, su ausencia. Bryggen tiene dos problemas a la hora de hacer fotos. El mas obvio, el exceso de visitantes. El menos intuitivo, en un país que nadie asocia al exceso de luz, es precisamente éste. Por muy nublado que parezca el día, el contraste entre los callejones, generalmente sumidos en la oscuridad, con el resplandor del cielo, suele hacer complicado lograr fotografías bien expuestas. Al menos para un simple aficionado como yo. De noche, ambos problemas estaban resueltos. Aunque finalmente, fue un paseo breve. Estaba exhausto, tras pasar buena parte del día a bordo del Hurtigruten y la tarde en el monte Ulriken. El cansancio pudo conmigo.

Pero el paseo realmente interesante fue al día siguiente. Me adentré en Bryggen a primera hora de la mañana, encontrándome mucho mas fresco que la noche anterior. Poco antes había caído una leve nevada, humedeciendo por igual piedras, tejas y tablones. En alguna de las zonas con suelo de adoquín, la nieve se había refugiado entre las rendijas, realzando su geometría. Por contra, en los callejones de madera, el suelo brillaba con la humedad, reflejando por igual la iluminación artificial y la incipiente luz del amanecer. La escena tenía un aspecto algo irreal.

Carpintería en Bryggen

Carpintería en Bryggen.

Y otra vez estaba solo. O casi. De vez en cuando veía alguna persona atravesar fugazmente un callejón, para desaparecer con la misma rapidez entre el laberinto de escaleras y pasadizos. Afortunadamente, Bryggen no es un decorado. Por contra está vivo, lleno de comercios, restaurantes, salas de arte y oficinas, que ocupan sus espacios interiores. Y, como todo ser vivo, se renueva constantemente. Su propia naturaleza, en un clima tan húmedo como el de Bergen, obliga a ello. Siempre hay algún edificio en renovación y se están cambiando elementos en uno u otro lugar. Siendo un poco observador, y a veces ni eso, es fácil encontrar pilas de madera, amontonada en callejones sin salida o bajo cobertizos. Y carpinteros. A veces, trabajando en el interior de los edificios, delatados por el ruido de martillos y maquinaria. En otras ocasiones, a la vista del público, como si fueran parte integrante del precioso museo vivo que es Bryggen. Aunque, pensándolo bien, lo son. Quizá incluso su parte fundamental.

Bryggen

Algunos vínculos útiles:

La web oficial de turismo de Noruega tiene una página sobre Bryggen: https://www.visitnorway.es/que-ver-en-noruega/noruega-de-los-fiordos/bergen/detras-de-bryggen/.

En Diario del Viajero hay una entrada muy descriptiva: https://www.diariodelviajero.com/europa/por-que-bryggen-es-uno-de-los-patrimonios-de-la-humanidad-en-noruega.

Visitando http://stiftelsenbryggen.no/pano/mobile/index.html se puede hacer un paseo virtual, en un día de invierno con bastante nieve.

En inglés, la página Bryggen in your Hand contiene numerosa información sobre el pasado y el presente de Bryggen: https://kulturpunkt.org/owner/64/group/242/record/3431.

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