Parténope, así llamada en honor de la sirena de la mitología griega, fue fundada en el siglo VII antes de Cristo. Es, por tanto, el mas antiguo de los dos núcleos que dieron origen a la actual ciudad de Nápoles. Ocupaba la colina de Pizzofalcone y el vecino monte Echia, hasta la isla de Megaride, el actual Castel dell’Ovo. Se corresponde en gran parte con el actual barrio de San Ferdinando. Al contrario que la antigua Neapolis, Parténope no ha conservado su traza original. Quizás porque, tras la fundación de la ciudad nueva, fue perdiendo relevancia a lo largo de los siglos. Hubo que esperar hasta la construcción del Palacio Virreinal, en el siglo XVI, y posteriormente del Palacio Real, en el XVII, para que el barrio recuperase su antigua importancia.

Castel Nuovo

Arco triunfal de Castel Nuovo.

Al dejar el barco, nos encontramos toda la zona que rodea el puerto en obras, por lo decidimos alejarnos de ella lo antes posible. Así que nos dirigimos directamente hacia la impresionante mole de piedra oscura del Castel Nuovo. Que a un edificio del siglo XIII se le denomine “nuevo” es la mejor demostración de la larga historia de la ciudad. El castillo alberga en la actualidad un museo, que decidimos no visitar. Nos limitamos a contemplar el hermoso arco triunfal, mandado edificar por Alfonso V de Aragón para conmemorar la captura de Nápoles a los franceses. Dimos una vuelta por el patio interior y, a la salida, pudimos ver una de las pinturas mas antiguas que se conservan de la Plaza Mayor de Madrid, con corrida de toros y todo.

Galería Umberto I

Galería Umberto I.

Desde allí nos dirigimos a la Galería Umberto I. Construida entre 1887 y 1890 para renovar uno de los barrios centrales de la ciudad, que, por sus nefastas condiciones de habitabilidad, se había convertido en un foco de epidemias. Las dos calles que la componen, bordeadas por magníficos edificios, se cruzan perpendicularmente bajo una bóveda metálica, creando un espacio de gran amplitud y luminosidad.

Plaza del Plebiscito

Plaza del Plebiscito.

Muy cerca, está la Plaza del Plebiscito, llamada así en conmemoración de la consulta convocada en 1860 para la incorporación del Reino de las Dos Sicilias al Reino de Cerdeña, en pleno proceso de unificación de Italia. Ubicada entre el Palacio real y la Basílica de San Francisco de Paula, su amplio aspecto actual es fruto de sucesivas reformas a principios del siglo XIX, principalmente durante el dominio napoleónico.

Gran Caffè Gambrinus

Gran Caffè Gambrinus.

Teníamos ganas de tomar algo y, en una esquina de la plaza, vimos el Gran Caffè Gambrinus, un famoso local fundado en 1860 que conserva su encanto original. Nos sentamos en un bonito salón y nos pusieron un café con pastas que estaba buenísimo. A pesar de ser un sitio caro, merece la pena conocer uno de los locales clásicos de la ciudad.

Fuente del Gigante

Fuente del Gigante.

Tras la pausa, seguimos andando rumbo sur, con la intención de llegar al Castel dell’Ovo. Pronto llegamos a la Via Nazario Sauro, bordeada por el mar y por una hilera de preciosos edificios, aunque toda la zona tenía aspecto de haber conocido mejores tiempos. Justo donde la calle gira y se convierte en la Via Partenope, está ubicada la Fuente del Gigante, con una curiosa historia. Encargada construir a principios del XVII por el virrey español, Antonio Álvarez de Toledo, inicialmente se encontraba frente al palacio real. Es obra de Pietro Bernini, padre del famoso Gian Lorenzo Bernini. A su lado, había una estatua, llamada el Gigante del Palacio, que dio nombre a la fuente. En 1815 la fuente hizo su primer viaje a un almacén en el que estuvo durante 67 años, hasta que fue ubicada junto al Palacio de la Immacolatella, de donde viene el otro nombre con el que se la conoce. En 1886 se desmontó de nuevo, para instalarse tres años después en Villa del Popolo, un antiguo parque, hoy desaparecido, junto a los muelles del puerto. No fue hasta 1906 cuando la fuente se ubicó en su emplazamiento actual.

Cerca de la fuente está el acceso al Castel dell’Ovo, el mas antiguo de la ciudad. Tras recorrer el interior del castillo, regresamos hacia el centro de Nápoles paseando por la Via Partenope, en dirección a Piazza Vittoria y Piazza dei Martiri.

Santa Caterina a Chiaia

Santa Caterina a Chiaia.

Poco después, llegamos a la iglesia barroca de Santa Caterina a Chiaia. Su pequeña y modesta fachada esconde un interior bastante mas grande y rico de lo que esperas encontrar. Aunque antiguamente existía una capilla, la iglesia se edificó en 1600, pero su aspecto actual es fruto de la reforma de 1713.

Sant'Orsola a Chiaia

Sant’Orsola a Chiaia.

En cambio, Sant’Orsola a Chiaia, que se encuentra un poco mas adelante, nos dejó un tanto fríos. Lo único que nos llamó la atención fueron los frescos del techo, realizados en 1852.

Tras salir de la iglesia, seguimos avanzando por la Via Chiaia, una calle peatonal muy animada. Hicimos un intento de visitar la Gallería Borbónica, pero nos la encontramos cerrada. Tras el fracaso, decidimos que iba siendo hora de explorar otros barrios de Nápoles. Nos encaminamos hacia Salita S. Anna di Palazzo, calle por la que abandonamos la antigua Parténope, para adentrarnos en los Quartieri Spagnoli.

 

Algunos vínculos útiles:

En el blog Palios se puede encontrar una detallada descripción del arco triunfal de Castel Nuovo: https://palios.wordpress.com/2011/01/10/laurana-el-arco-triunfal-del-castelnuovo-para-alfonso-el-magnanino-napoles/

En Naples: Life, Death & Miracles (en inglés) hay una interesante entrada sobre la configuración antigua de Pizzofalcone (http://www.naplesldm.com/pizzofalcone.php) y otra sobre la Plaza del Plebiscito (http://www.naplesldm.com/piazzapleb2013.php)

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