Habíamos llegado hasta Noruega con nuestro propio vehículo hacía bastantes años. Nos pareció un país precioso, con los paisajes mas espectaculares que conozco en Europa, pero nos supo a poco. Moverte por los fiordos en coche es bastante complicado, por lo que no pasamos de Stavanger. Aunque pudimos subir al Preikestolen y recorrer parte del Lysefjorden, nos quedamos con la miel en los labios.

Además, pensamos que dormir y comer en un barco nos aislaría en parte de los precios noruegos, que son bastante elevados. Así que, para las vacaciones de 2015, nos pusimos a buscar un crucero que nos permitiese volver a Noruega. Como, hasta ese momento, nuestra única experiencia era con MSC, fue nuestra primera opción. Vimos un crucero de 14 noches, a bordo del MSC Splendida, que iba mas allá del Cabo Norte, hasta las islas Svalbard, y no buscamos mas.

El recorrido, incluidas dos noches previas y otras dos posteriores en Hamburgo, fue el siguiente:

Fue un crucero casi perfecto. Al confort del Yatch Club del MSC Splendida, se unió un recorrido que nos permitió tanto conocer la zona ártica de la Noruega continental como hacer una breve visita al archipiélago de Svalbard, el lugar habitado mas septentrional del planeta. Además, los días que pasamos en el oeste de Noruega, recorriendo varios fiordos, completaron un recorrido muy interesante y variado.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •