En el año 425 los hunos destruyeron Altinum y asolaron la llanura véneta. Parte de sus habitantes buscó refugio en la amplia zona pantanosa que se extiende entre la llanura y el mar. El Véneto ha sido siempre el lugar de entrada natural a la península italiana desde oriente. Una tras otra, las distintas tribus bárbaras fueron pasando por la región, saqueando y destruyendo las menguantes ciudades y provocando sucesivos éxodos a la laguna. Sus aguas y el laberinto de islas y canales ofrecían protección frente a unos invasores poco acostumbrados a la navegación. El lugar elegido por muchos de los refugiados fue una isla situada ocho kilómetros al nordeste de la actual Venecia. Torcello, nominalmente una dependencia del Imperio Romano de Oriente, se convirtió así en cabeza de las distintas comunidades dispersas por toda la laguna. En el 647, la diócesis de Altinum se trasladó a la iglesia de Santa Maria Asunta, edificada ocho años antes. Empezaba la edad dorada de Torcello, mientras Altinum seguía languideciendo, hasta su completa desaparición en el siglo X.

Torcello y la laguna desde el campanario

Torcello y la laguna desde el campanario.

La ciudad prosperó, ayudada por el comercio, la riqueza de sus salinas y sus vínculos con Constantinopla. Se estima que en el siglo X la población rondaba los 10.000 habitantes. Pero su auge estaba amenazado. En el 811 la sede del «gobierno» de la laguna se trasladó a Rialto, en la actual Venecia. Mientras ésta crecía y prosperaba, el norte de la laguna comenzaba a tener problemas. Los sedimentos fueron colmatando los canales, dificultando el tráfico marítimo, a la vez que arruinaban las salinas y favorecían la propagación de la malaria, un mal endémico en la zona. A partir del siglo XII comenzó un nuevo éxodo, esta vez desde Torcello hacia Venecia, Murano o la cercana Burano. Sucesivas epidemias de peste, en 1348, 1575 y 1629, aceleraron la despoblación. En 1689 la diócesis se traslada de nuevo, esta vez a a Murano. Cuando Venecia pierde su independencia, en 1797, tan solo quedan 300 habitantes en la isla.

Un muro en Torcello

Un muro en Torcello.

Hoy los habitantes de Torcello no llegan al centenar y buena parte de sus edificios ha desaparecido. La acción conjunta del tiempo, el abandono y el expolio de materiales ha convertido la antigua capital de la laguna en un lugar extraño. La catedral de Santa Maria Asunta, con su campanario, la iglesia de Santa Fosca y los antiguos palacios del concejo y del archivo, actualmente convertidos en un museo, es todo lo que queda para recordarnos su glorioso pasado. Alrededor, unos cuantos edificios se desperdigan entre los campos de forma un tanto anárquica, sin llegar a formar una trama urbana. Entre medias, restos de antiguas construcciones, colgados en un muro, repartidos por el césped o en una excavación inconclusa, añaden singularidad al lugar. El conjunto rezuma decadencia. Pero una decadencia distinta a la que exhala toda Venecia. En Torcello es más profunda, más desoladora, más primigenia. Pero no por ello menos evocadora.

Nave principal de Santa Maria Asunta

Nave principal de Santa Maria Asunta.

Sin duda, la joya de Torcello es la antigua catedral de Santa María Asunta, fundada en el 639 por Isaac el Armenio, exarca de Ravenna. Reformada en el 864 y de nuevo en 1008, es un magnífico ejemplo de arquitectura bizantino-veneciana y el edificio religioso más antiguo de la laguna. De su interior, destacan los mosaicos. A pesar de haber sido imposible datarlos con precisión, se sabe que son de dos periodos diferentes. Los más antiguos, en la zona del ábside, parecen ser obra de artistas bizantinos del siglo XI, aunque algunos elementos fueron restaurados tras el terremoto de 1117. El resto, entre los que destaca el impresionante Juicio Final de la contrafachada principal, parece ser del siglo XII. En conjunto, forman una magnífica colección, quizá la más destacada del norte de Italia.

La laguna y Burano desde el campanil

La laguna y Burano desde el campanil

También es muy interesante subir al campanil. En un día claro, el panorama desde sus alturas es espléndido y compensa con creces el esfuerzo de ascender por su rampa, tan empinada como angosta. A las vistas sobre los restos de Torcello y el laberinto de islas, canales y marismas que lo rodea, se une la de Burano, poco más de un kilómetro hacia el sur. Si la atmósfera está suficientemente limpia, también es posible divisar los Dolomitas, hacia el noroeste, así como la silueta de las torres y cúpulas de Venecia, al suroeste.

Pórtico de Santa Fosca

Pórtico de Santa Fosca.

La visita se completa con la iglesia de Santa Fosca, con una curiosa planta circular. Aunque hay indicios documentales de un primer edificio del siglo IX, el que podemos ver hoy en día es del siglo XII. Su interior es bastante simple, pero en el exterior llama la atención el pórtico con capiteles bizantinos, que rodea parte de la iglesia. Por último, merece la pena visitar el Museo de Torcello, una buena forma de conocer el fascinante pasado de la ciudad. Inaugurado en 1887, exhibe objetos desde el periodo micénico hasta el siglo XIX. Se divide en dos secciones, con las salas dedicadas a la arqueología en el antiguo edificio del archivo, mientras el del concejo alberga las dedicadas a los periodos medieval y moderno.

Muelle de Torcello

Muelle de Torcello.

Acceder a Torcello desde Venecia es sencillo. Tan solo hay que coger la linea 12 en Fondamente Nove, o la 9 en Burano, para llegar a su único muelle. Del extremo meridional de éste parte un camino, que se adentra en la isla bordeando un pequeño canal. Un paseo de seiscientos metros nos llevará frente a la entrada de la antigua catedral. Torcello es un lugar tranquilo, incluso en temporada alta. Pasear por sus campos o visitar sus interesantes restos históricos puede ser un excelente paréntesis en medio del bullicio y la masificación de Venecia. El problema puede estar en el trayecto de vuelta, ya que los vaporettos que regresan a Venecia tienden a llenarse a partir de Murano. Una forma de evitarlo, en temporada alta, es regresar dando un rodeo. Durante el verano, la linea 12 sigue hasta Punta Sabbioni. Allí es posible hacer transbordo a la 22, de regreso a Fondamente Nove, o a la 15, directamente a San Marco. Una buena forma de combinar la visita a Torcello con un agradable recorrido por la laguna.

Muelle

Santa Maria Asunta

Santa Fosca

Campanil

Museo de Torcello

Algunos vínculos útiles:

Magnífica la enciclopédica entrada del blog Viajar con el arte: http://viajarconelarte.blogspot.com/2014/04/la-basilica-de-la-assunta-y-su-entorno.html.

También muy bueno el artículo sobre Santa Maria Asunta en Mi Moleskine® Arquitectónico: http://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2010/06/catedral-de-torcello-venecia.html.

No me cabe en la maleta contiene información práctica sobre la isla: https://nomecabeenlamaleta.com/que-ver-en-torcello/.

En inglés, la web del Museo de Torcello está en https://museotorcello.servizimetropolitani.ve.it/en/.

Moverse por Venecia en vaporetto es sencillo, pero puede intimidar al neófito. Recomiendo visitar http://actv.avmspa.it/en/content/water-bus-service-timetable-0, donde se puede encontrar información sobre aplicaciones para móvil, además de detallar los horarios. También es interesante leer https://europeforvisitors.com/venice/articles/vaporetto_routes.htm.

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