Mirando el mapa cuando salimos de Palermo, rumbo a Nápoles, pensé que pasaríamos el día siguiente navegando, sin ver nada relevante, como no fuese un bonito atardecer. Agotados tras una escala especialmente intensa, decidimos no poner el despertador y aprovechar el día para descansar, ya que a continuación nos esperaban otros tres días movidos.

Stromboli al amanecer

Stromboli al amanecer.

Me desperté sobre las siete y media de la mañana. La luz amanecer se filtraba entre los pliegues de las cortinas. Al abrirlas, esperaba ver un interminable mar azul. Pero, en su lugar, había un negro volcán humeante. Un tanto desconcertado, comprobé en MAPS.ME que estábamos junto a Stromboli, una de las islas Eolias, famosa por la actividad de su volcán, que da nombre a uno de los tipos de erupción: la estromboliana.

Al principio, pensé que el barco había dado un rodeo y que simplemente pasaríamos de largo. Afortunadamente estaba equivocado. Aprovechando la distancia relativamente corta entre Palermo y Nápoles y las buenas condiciones meteorológicas, el capitán había decidido regalarnos un plus, navegando durante un tiempo en torno a la isla.

Piscita

Piscita desde el mar.

Stromboli estaba junto al costado de estribor, en el que se encontraba nuestro camarote. Teníamos justo enfrente la Sciara del Fuoco. La inestable ladera, cubierta de ceniza volcánica procedente del cráter activo del volcán, se hundía abruptamente en el mar. Cerca de la cima, se podía ver el humeante cono volcánico. Un poco mas adelante, en una pequeña llanura junto al mar, podíamos ver Piscita, el principal núcleo urbano de la isla. El mar estaba sereno y no parecía haber viento, por lo que el barco se desplazaba despacio, sin dar apenas sensación de movimiento. Tras superar Strombolicchio, un pequeño islote cercano que alberga un faro, el barco comenzó a virar. Mirando el mapa, se hizo evidente que íbamos a dar una vuelta alrededor de la isla.

Ginostra

Ginostra.

El lado sureste de la isla era distinto al que habíamos visto anteriormente. Las erosionadas laderas, mas alejadas de la actividad volcánica reciente, estaban cubiertas en la parte mas cercana al mar con vegetación baja. Tras bordear el extremo sur, pudimos ver Ginostra, la segunda población de la isla. Dado lo escarpado del terreno y su poca estabilidad, la única comunicación entre Ginostra y Piscita es por mar.

Panarea desde el Norwegian Epic

Panarea desde el Norwegian Epic.

Mirando hacia el sur, se podían ver las demás islas del archipiélago. Panarea era claramente distinguible, junto con los islotes vecinos. Incluso se apreciaban las casas de su pequeño asentamiento. Detrás, difuminadas por la canícula, se distinguían las siluetas de otras islas. Debían ser Salina, Lipari y Vulcano, pero era imposible distinguirlas con certeza.

Strombolicchio

El islote Strombolicchio.

Sobre las diez de la mañana, habíamos completado la vuelta a la isla. Volvimos a pasar frente a la ladera oscura de la Sciara del Fuoco, que habíamos visto a primero hora de la mañana. Esta vez, cuando llegamos a la altura de Strombolicchio, viramos hacia babor. Parecía que cogíamos rumbo hacia Nápoles. Pero no, el barco hizo un giro de 180 grados y volvimos a navegar alrededor de la isla, que esta vez quedaba en el costado de babor.

Stromboli y las Eolias

Stromboli y las Eolias.

Fuimos todavía mas despacio que en la anterior ocasión, por lo que tardamos casi tres horas en completar la segunda vuelta. El sol estaba mas alto, aunque se estaba levantando algo de canícula, que iba y venía con el escaso viento. A pesar de que las condiciones de visibilidad eran bastante cambiantes, las cubiertas superiores estaban llenas de gente disfrutando de las vistas.

Sciara del Fuoco

Sciara del Fuoco.

Poco antes de la una de la tarde, estábamos de nuevo frente a la Sciara del Fuoco. El barco comenzó a virar y entendimos que se había acabado el espectáculo. En cualquier caso, llevábamos mas de cinco horas dando vueltas en torno a Stromboli, por lo que podíamos estar mas que satisfechos. Decidimos que era un buen momento para irnos a comer.

Islas Eolias

Islas Eolias.

Bajamos al restaurante principal, que estaba a punto de cerrar, y conseguimos mesa junto a una de las ventanas de popa. En el horizonte, entre la bruma, se podía distinguir el contorno de Panarea, Salina y Lipari. De pronto, el barco viró en dirección a Nápoles y, en el centro de la ventana, apareció de nuevo la humeante silueta de Stromboli, con la pequeña Strombolicchio a su izquierda. Disfrutamos de la comida, mientras la isla se iba haciendo cada vez mas pequeña en el horizonte.

GuardarGuardar

Algunos vínculos útiles:

El blog El Coleccionista de Ciudades tiene una entrada muy extensa e informativa sobre la isla: http://www.elcoleccionistadeciudades.com/2015/04/isla-stromboli-trekking-uno-de-los.html

Página sobre el volcán del blog Amigos de los Volcanes: http://amigosdelosvolcanes.blogspot.com.es/2016/04/stromboli.html

  • 1
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •